En la eterna coyuntura.
"Hay una especie de tristeza que viene de saber demasiado, de ver el mundo como realmente es. Es la tristeza de entender que la vida no es una gran aventura, sino una serie de pequeños, insignificantes momentos, que el amor no es un cuento de hadas, sino una emoción frágil y fugaz, que la felicidad no es un estado permanente, sino una rara y fugaz vista de algo que nunca podremos sostener. Y en ese entendimiento, hay una profunda soledad, una sensación de estar aislado del mundo, de otras personas, de uno mismo". (Virginia Woolf).
No creas que porque me puedo mostrar sin filtros estoy vencida, la tristeza no es más que un incentivo para quienes echamos los dientes ya viejos y a dolor. La apatía no es perpetua, aunque a veces parezca encajonar en una coyuntura de tiempo.
Odio el término "son rachas" que la gente usa tratando de conformar a los mediocres. Yo prefiero que duela. Así cuando al fin levante cabeza sabré valorar mejor la lucha... el esfuerzo que requiere vivir y no sobrevivir
Llevo unos días en que la melancolía hace comunión conmigo. No me hace mucha gracia. Hay cosas que no me puedo permitir. No puedo permitirme echarla de menos. Querer que en un día como este se me adelante para felicitarme. Hay tantos pequeños detalles del día a día que se impregnan de su recuerdo que... No me lo puedo permitir.
A veces necesito apoyar mi cabeza y no encuentro un lugar. Esta mañana puse el desayuno a mi padre y empecé a vestirme para ir al médico. Por fin me han infiltrado el hombro hoy. Pepe me dejaba en el centro de salud y me recogía al terminar. Y justo cuando me estoy terminando de vestir mi padre va y me dice: nena quieres que vaya contigo. Casi rompo a llorar.
No. No es que estuviera asustada ni nada por el estilo. Estoy acostumbrada a ir sola a todos sitios e incluso he inculcado a mí Lucy a lo mismo. Pero justo estaba pensando en aquel momento lo mucho que necesitaba a mí madre.
Cuando estás al mando de un matriarcado como el mío, no te puedes permitir ser vulnerable y necesitar a nadie. Es así, aunque no sea justo. Y allí estaba él... por un instante sentí lo que sentía antes de que fuera yo quien cuido de él. Me sentí como aquella niña que se sentía segura en brazos de su padre.
Le miré y le dije: no papá no hace falta que vengas. Además es que no sé exactamente dónde voy y no sé si con el hombro así voy a poder empujarte en el carrito. Me respondió que entonces nada, que lo decía para que no fuese sola. Y sí... eso me bastó. Son los pequeños detalles los que me hacen recomponerme. Dejar a un lado aparcada la mujer vulnerable y sacar a la peleona nata. Reconciliar mis yo y seguir adelante.

Me ha conmovido la sinceridad de tu escrito, sobre la tristeza que aflige, la necesidad de apoyo, y el espíritu peleón. Me ha gustado la relación con tu padre que, en silla de ruedas, te proponía acompañarte al médico. Son detalles tiernos que nos hacen recuperar al luchador que llevamos dentro. Alejandra Pizarnik hablaba de la belleza de la tristeza. Sé que la conoces. Yo también. Saludos.
ResponderEliminarHola Joselu. Pues mira no, no la conocía. Te confieso que he tenido que ir a buscar información. Sin embargo si hay algo que conozco y son los aullidos silenciosos que se hacen a las muerte.
EliminarLo de mi padre ha sido hoy pa mearse y no echar gota. Se pasa los días yendo y viniendo a estados de demencia que su enfermedad le requier. Acabando con la virtud y la paciencia de toda la familia. A veces hasta con la mía. Pero yo tengo poco de todas esas. El caso es que hoy llevo un día de mierda... la continuidad a una noche de mierda. Así que su ocurrencia de esta mañana fue un paréntesis. Me sacó de golpe un breve instante. El tiempo justo para recomponerme y seguir.
Un saludo.
Bueno, como la palabra racha,
ResponderEliminarno te gusta, llamémosle ciclos,
que en realidad, es lo que es, un
momento de lucidez que tuvo,
supongo, yo que creía que te
sentías bien, tengo entendido,
que si no, no escribes nada,
eso sí, preciosa imagen hoy,
en el blog, por cierto no sabes
como me fue, este último mes,
cuando la cabeza se pone en
modo puteo...., un abrazo.
Pues mi ciclo dura tanto como la etapa fértil de una mujer, a este paso más años que juntándolo con la menopáusica.
EliminarSoy un alma en pena que diría mi abuela. Vivo a caballo, o mejor sobre una montaña rusa entre el mundo real y el que existe dentro de mi cabeza.
A veces me pregunto quién de las dos fue primero, si fui yo o la depresión. Pero como es una pregunta tan absurda supongo que por eso no encuentro la respuesta.
Naaa... yo siempre escribo Orlando. Si no lo hiciera me volvería loca del todo. Lo que pasa es que tengo más post escritos sin publicar que publicados. Este es mi diván de consulta... siempre escribo. Pero si no lo público acto seguido, sin repaso y sin pensar, difícilmente verán la luz esos escritos.
No lo sé porque tú eres muy reservado y sabes que respeto tus tiempos y tu espacio. Pero estoy por WhatsApp cada vez que necesites contar algo. Eso sí...no esperes consejos milagritos porque ya ves que puta mierda es mi vida jajajajaja
Encima me han infiltrado por mi Santo y no me ha hecho nada, el brazo me duele igual. Voy a tener que pedir cianuro como esto se alargue🤦🏼♀️😂
Un abrazo.