Mala gente... Trump, Trump...
"Si ya lo dijo el señor anaranjado, aquello de que éramos mala gente. Verdad ,verdadera... los españoles somos tan mala gente... que les jodimos el mundial ganando".
(La menda que escribe).
Y mientras el mundo político, deportivo y el de los entremanejes de poder tenían su tira y afloja en torno al mundial de fútbol. Los españoles, esta mala gente hacíamos lo que mejor sabemos hacer, algunos ganar el partido, otros disfrutarlo y yo... ocupar el último lugar en el banquillo familiar.
Tal como dice el dicho: con la iglesia hemos topado. Ocurre que en torno al fútbol las opiniones y gustos hacen su agosto aunque sea julio. Hay para todos, buenos, malos y regularcitos. Y en ese aborigen de intenciones, sueños y hasta mala baba, mi familia y yo, un diminuto grupo de españoles, vivimos la final de fútbol como creo que deben vivirse este tipo de actos sociales, en familia. No hay más.
No entro en debates más allá de que me ha hecho mucha gracia que ese señor que tiene la edad de mi padre y que dudo que sepa lo que es ser un señor feliz de 80 años (que igual lo es haciendo el ridículo, vete a saber) ha tenido que dar la mano y poner medallas, a todos esos malos españoles que le han robado el protagonismo del mundial. Jejeje. A tomar porculo.
Nosotros como familia lo vivimos así. Mi padre que no quiere ir a ningún sitio estuvo a punto de quedarse en casa. Ya lo dije: si el abuelo no quiere ir, me quedo yo con él en casa. Pepe me dijo que no, que él se quedaba y que yo fuera al auditorio Los del Río (lugar al aire libre donde se reunieron los nazarenos a ver el partido) a disfrutarlo con mis hijos. Él sabe que yo soy más fiestuki y que me desato, viviendo a tope lo que me gusta, en los momentos de celebración. Sé que me lo dijo de corazón. Pero le dije que no. Que él debía ir a celebrarlo con sus hijos (porque ya tenía claro que íbamos a ganar) y yo quedarme con mi padre.
El deber filial es algo que cada vez crea más debate. Algo que debería haber pasado ya a lo obsoleto, pero los ancianos están ahí. Ya no aportan, o eso dicen, que no aportan nada al sistema, pero están. Tengo muy claro cuál debe ser mi postura frente a la situación de mi padre. Pero mis elecciones tienen sus consecuencias, pasan factura a quienes no están a mí nivel, bien porque no pueden, o no quieren llegar. No entro tampoco en ese debate. En mi caso, acertando o equivocada haré siempre lo que la medida de mi conciencia me dicte.
No es nada fácil llevar adelante a los padres cuando llegan a edades y achaques que son pura contradicción en el ritmo de un hogar. Obliga a un sacrificio personal al que pocas son las personas que quieren o que pueden asumir. En mi caso no sé qué será de mi cuando mi padre no esté. Porque ni para jubilarme me va a dar... pero... ahora que está y no se puede ya valer solo, sé cuál es mi deber y nada, ni nadie, va a cambiar mi forma de entenderlo. Me consta que haya personas que no entienden mi postura, es lo más parecido a una suicida, porque eliges la muerte en vida. Y no. No dramatizo ni lo digo a la ligera, sé muy bien lo que escribo.
Así que contando con el más vulnerable de nuestro núcleo familiar, asumimos hasta el ultimo momento ver la final cada cual en su lugar. Mi viejo viviendo a su ritmo y yo siguiéndolo. Hasta que llegó Lucy que consiguió convencer al abuelo y allá que fuimos. Para no variar mucho, de esas pocas veces que salimos en familia, volvimos a tener que hacerlo con el coche en el taller (es lo que tienen los coches viejos) tuvimos que desplazarnos todos en el de Lucy, que dio un primer viaje con Pepe, Iván y Juan (su novio). Y después volvió por el abuelo y por mi.
En el primer vídeo puedes ver al principio, de la guisa que estábamos esperando a Lucy, porque mi viejo cuando dice a salir... lo que no tiene es espera. Desde que salió por la puerta de la casa la primera avanzadilla ya no paró de dar la lata y tuve que montarlo en la silla de ruedas y salirnos para la calle con el calor que hacia. Aunque nos quedamos encerrados, porque se habían llevado la llave del candado de la cancela y tuvimos que esperar a Lucy en la entrada de la parcela. La hija puti, nos grabó al llegar, partida de la risa al ver la pinta que llevábamos padre e hija. Los complementos del abuelo que ahora es como una Barbie, no veas la de cosas que hay que llevar, un bolso más grande que cuando tenía a los dos niños pequeños. Se los endiñamos a la avanzadilla. Pero el abuelo iba bien complementado con el modelito del mundial. Jejeje... A él le compramos una gorra, una bocina y un banderín, pero cuando me vio a mi la bandera grande puesta a los hombros dijo que él también quería una como esa, jajaja, total que le di la mía. Y allá que salió el rechulón todo completo, pidiendo la bocina que por suerte se la habian llevado en el bolso de los pañales los chicos. Sino, me vuelve loca por el camino 😅😀.
Al llegar a las periferias del parque de la Alquería tuvimos suerte, porque la marea Roja iba a pie y encontramos aparcamiento relativamente cerca. Casi se nos jode la noche. Porque mi padre y sus cojones por no esperar, hicieron que saliera del coche de cabeza. Me asusté, temí que se hubiese partido un brazo. Pero al ponerlo de pie y sentarlo en la silla de ruedas, comprobamos que todo había quedado en el susto y en que esa es su realidad y la nuestra. Ya te digo que es difícil mediar cuando están en ese estado mental y físico que tiene mi padre. Creen que pueden solos, pero no y en cuanto te despistas un segundo aterrizan en el suelo. Como nos pasó, que mientras Lucy montaba la silla de ruedas y yo me salia del coche con los bultos y el cojín ortopédico de la silla, él fue más ligero y se salió del coche de cabeza.
En las inmediaciones del Auditorio Los del Río, había más gente que a las seis de la mañana en la cola de sacar números para asuntos sociales. Aunque tuvimos suerte... y vista, saltándonos las colas y yendo a la puerta de entrada "5" para acceso con movilidad reducida, que también estaba entrando todo cristo por allí, pero Lucy que es medalla de platino en esos temas metió al abuelo a toda leche reventando espinillas y diciendo que era el acceso para personas con movilidad reducida. Al final los míos, a quienes ya se les había incorporado mi sobrino Dani y dos de sus hermanas Cayetana y Mentito también entraron por ahí. Y pudimos coger un buen sitio. Habiendo llegado tan solo dos horas antes. El karma, para los ateos, nos estaba ayudando, jejeje...
Mi hermana llegó un poco después. Había llevado al Titi al centro y dejado a Carolina en Bormujos con su abuela. Así que estaba la familia al completo a excepción de ellos y mi nuera, Alejandra. La novia de mi Iván que está de vacaciones con las amigas en Italia. Él se iba a quedar con sus chavales para ver la final. Pero eligió ir con nosotros y estar con su abuelo. Al final el karma también le vino bien a mí hijo. Porque habiendo elegido al abuelo, resultó que con la marabunta de gente que había, nos encontramos en la entrada con su grupo de amigos y allá que acabamos sentados en dos filas en las que pillamos hueco; todos juntos para fortuna de Iván que consiguió el dos por uno, sus amigos en la fila de detrás sentados y tres de ellos abajo con nosotros.
Fue divertido ver a Lucy pintando caras, parecía que la hubiese contratado el ayuntamiento de Dos Hermanas para tal oficio. Porque en cuanto sacó la barrita de la bandera para pintar a mi hermana, que era la única de nosotros que no se había pintado desde casa; allá que se puso todo el mundo alrededor a pedir que se la pintase también. Madre mía. Jajaja...
Aunque ha sido una bonita experiencia. Me planteo seriamente el que sea la última en familia fuera de casa. Mi padre los días después de hacer algo fuera de sus rutinas, se pone muy desorientado y agresivo. Es una realidad que me toca luego vivir a mí, honestamente, cada vez me cuesta más emocionalmente el asumirlo. Noto que estoy quemada. Hoy por ejemplo que me ha llamado de todo, amenazándome y diciéndome cosas muy feas, comprendo que es algo normal dentro de lo que es su enfermedad y los años. Pero soy yo la que está más agotada, me cuesta mantener la cabeza fría y que no me afecte. Y ese tipo de secuela que dejan en él las salidas es a mi a quien le toca luego asumirlas. Lo hago con gusto por él y por mi familia, pero lo cierto es que cada vez me pasa más factura, esa es una realidad que los que somos cuidadores vivimos cada día.
Volviendo al fútbol. Te diré que no llego a entender tanta polémica que crea la gente. Estos días estoy harta de leer, escuchar, ver actitudes en las personas en torno al evento en plan negativo. A ver, ganar un mundial es lo que es. No va a cambiar otras situaciones en el panorama español. Tampoco el modo en que somos como sociedad. El fútbol es fútbol, punto. Si te gusta lo practicas, lo ves, lo vives según tus gustos y sino pasa y no des tanto porculo. Llevarlo a temas políticos u otros enredos sociales. Es como el resto de cosas que la gente trata de encasillar y juzgar. A mí una final del mundial me gusta y si la puedo vivir en familia, mejor. No entro en más. Que cada cual haga lo que quiera. Yo hago lo que puedo y me dejan dentro de mi historia personal como matriarca de mi clan.
Pero me da arcadas el chorro de gilipolleces que se mueven alrededor de cualquier evento. La gente confunde el tocino con la velocidad, lo que no tienen cojones de poner de su parte por arreglar, luego lo quieren solucionar con otras acciones culpando a las masas. Decía una mujer de mi edad en la cola del super: "Pero ya con la victoria de España en el mundial se ha arreglado todo". Lo dijo respondiendo a otra que estaba comentando que llevaba dos productos y que no le daba con 20€. A mi me costó trabajo mantener la boca cerrada y no responder. Lo cierto es que no me apetecía perder el tiempo. ¿Qué tendrá que ver el costo de la vida y los impuestos aplicados a los productos básicos con el fútbol, son dos temas completamente diferentes? Pero somos así de imbéciles. Cuando me topo con estas situaciones me imagino vestida de cuero, caracterizada con mi traje de Domina, fustigando en plena boca y sin reparo a los bocazas con los que me voy topando. Tal como si fuese la protagonista de un cómic negro, siendo la justiciera friki de las causas perdidas. Sí, me imagino esas chorradas por no arrear literal un mamporro a más de uno y es que cada vez me cuesta más soportar a la gente.
La paciencia no fue nunca mi fuerte, por eso aun me sorprende el modo en que la tengo para bregar con la realidad de mi padre. Con lo difícil que es, me consta que no muchas personas hacen lo que hacemos nosotros contando con él para las rutinas familiares y haciéndole participe de todas las actividades. La mayor parte del apoyo me toca a mi, eso es obvio y normal, porque soy quien mejor lo entiende. Perlo luego está el apoyo físico que ofrecen el resto. Por poner un ejemplo, sola ya no podría subir con la silla de ruedas la cuesta del auditorio del patio de butacas. En esos puntos siempre están los más jóvenes o Pepe haciendo piña para que el abuelo no se quede atrás. Vale que luego el resto lo pasan más relajados y es a mi a quien me toca contenerlo. Pero es la parte que va incluida en el lote cuando eres la matriarca del clan. Y me vale. No me quejo. Solo lo cuento porque es una realidad de la que poco se habla. Cuidar de los ancianos pesa, pero también merece la pena. Un día ya no necesitaré hacer nada por mi padre, porque ya no estará, entonces tendré estos bonitos recuerdos y me servirán, por dobles, para disfrutar de ellos. Pues la verdad es que me hace feliz vivirlos ahora a su lado. Recuerdo cuando era niña y era él quien me llevaba a mi y sé que llegara el día en que ya no esté, ninguno llevara al otro y solo quedaran eso... recuerdos que vivir.







haces muy bien en cuidar a tu padre. es verdad que las personas mayores a veces no nos lo ponen fácil, pero hacemos lo que en conciencia debemos, y será una experiencia que al final nos hará ser quienes somos.
ResponderEliminarahora recuerdo con nostalgia los tiempos en que iba con mi madre a hacer las compras, ya fueran de ropa, de comida o de menaje. la ayudaba y aprendí mucho porque me fijaba en todo lo que veía.
los vídeos me han levantado el ánimo. me encanta tu padre tocando la vecina, lucy retransmitiendo, y qué decir de mentito. :)
a pesar de las circunstancias difíciles, nunca deben faltar la alegría y las risas. es algo terapéutico, la mente lo necesita.
besos!!
Lo que hacemos por los nuestros es lo que nos queda cuando ya no están. Esa es una realidad casi absoluta. Por eso cada vez hay más personas solas, porque ya no dedicamos parte de nuestro tiempo y de quienes somos a ser familia. No hay más que ver qué ya en un mismo núcleo vecinal, ni los vecinos se conocen. Antiguamente los vecinos eran parte de tu familia a quienes confiabas y confiaban lo más valioso, los hijos, la casa, te usamos vida unos con otros. Hoy la gente no se da ni los buenos días en los portales. Pero luego nos quejamos de los índices de enfermedades mentales que tenemos. Somos animales de grupo, no hemos evolucionado para vivir solos.
EliminarEn cuanto a mí familia, somos un puro desastre. El novio de mi hermana y padre de mis sobrinos, está en un centro terminando de cumplir la condena. En casa ya no es bien venido y no tiene permiso para estar mientras viva mi padre. Por razones que te cuento por privado. Mi marido y mi hermana apenas se llevan, y mi padre cada día está peor. Mis hijos me cuestionan el modo en que me rigo como matriarca de este clan, porque trato de hacer lo que creo mejor para ellos, mi hermana y mis sobrinos que son la herencia de sangre que me han dejado las mujeres de mi linaje. No somos una familia modelo en absoluto. Pero al menos sabemos reírnos juntos. Y cuando lo hacemos, nos reímos de verdad. Mi padre se llevó todo el evento pegándole cortes a mí hermana. De hecho se le oye al final del segundo vídeo diciéndole que lo deje en paz 😁😁 pero sabemos llevar esas cosas a otro nivel y ser familia. Tanto en los malos momentos como en los que hay que celebrar. Dejamos las diferencias a un lado y nos centramos solo en lo que importa. La mente ,lo has dicho, necesita este tipo de terapias, que a fin de cuentas son las más baratas y efectivas.
Un abrazo grandote 😉😘
El auditorio al aire libre,
ResponderEliminarentonces, bueno , me
alegro por ustedes,
quiero una casa,como
la que tienes tu, en el
campo 💋
Antiguamente era una cantera. Fue restaurado como auditorio municipal, sino me equivoco tiene 3.800 plazas de asiento y hace unas 7.000 y pico de capacidad. Tendría que corroborar los datos, pero es un sitio de mi ciudad donde se realizan muchos eventos desde que tengo uso de razón. Mis primeros conciertos cuando era adolescente los viví ahí. Los primeros con mis hijos, en fin, que es un lugar que me trae bonitos recuerdos y al que me gusta asistir.
EliminarCómo vivir en el campo.Me gusta mucho. De pequeña vivíamos en pleno centro de la ciudad.y mi padre que siempre ha dicho que un hombre sin tierras no es un hombre completo, cuando hubo los problemas con Cerámica Bellavista y despidieron a media plantilla,; se quedó con una mano delante y otra detrás e invirtió el despido en comprar la parcela 3.000m² de olivar. Eso fue en los 80 y el verano de 1990 nos mudamos definitivamente. Desde entonces vivo en el campo y he tratado de mantener los 1.500m² que me corresponden lo más tipo huerta de naranjos que puedo. Mis vecinos tienen grandes chalets con zonas de piscina, césped y hormigón. Yo necesito tener los pies anclados a la tierra. Hice una casa pequeña y paso todo el tiempo que puedo fuera. Mi parcela es de las pocas que queda ya en la zona que parece que de verdad vives en el campo.
La verdad es que no me imagino viviendo en ningún otro lugar. Me siento en ese aspecto una persona muy privilegiada.
Un beso 😉😘
Reconozco que no soy de seguir mucho los mundiales y que me asquea bastante cuando se intenta elevar a valores naciones y a héroes de la patria a unos señores que han ganado un partido. No sé, para mi hay cosas más importantes.
ResponderEliminarSin embargo, en esta ocasión, creo que hemos visto un mundial "bonito", he visto mucha gente celebrando en paz, ajenas a las discusiones políticas (aunque siempre hay algún descerebrado), llevando la camiseta de un "negro", personas olvidando el lugar donde viven para animar a los que, por un momento, eran los suyos. Y, encima, de propina has enfadado al señor naranja y los argentinos, no se puede pedir más.
Me gusta mucho tu tribu, como la defiendes, como la peleas, te lo he dicho muchas veces, ¿verdad?
Felicitaciones por el campeonato totalmente merecido, no nos han dejado tocar el balón en la final.
ResponderEliminarY verás que por aquí también nos han dado con todo por aquí, hay unas campañas anti-argentina y anti-española de las que no hago caso, ¡tan difícil resulta entender que el rival era muy superior y que nos ha pasado por arriba! Incluso hasta el resultado ajustado es mentiroso.
Pero bueno, el mundo en el que vivimos es así, está repleto de fake news, y hasta nuestro propio presidente parece enemigo nuestro, qué nos vamos a agarrar con Trump si tenemos a su títere manipulando nuestras vidas.
Volviendo a España; Felicitaciones, nada más qué decirles. Disfruten que va a haber revancha con la Finalissima, y esperemos armar un mejor equipo, con esta base.
Abrazos