Sí los hombres callan, gritarán las piedras
«Os digo que si estos callaran, las piedras clamarían» (Lc.19,40).
Mientras está mañana me daba una vuelta visitando a mis amigos en sus diferentes espacios en la red. Me detuve un poco más en el blog de Angelo. Su reflexión para este Domingo de Resurrección me hizo sonreír aunque toda yo estaba rota y deshecha. Su texto era tan certero que me hizo romper la sonrisa al recordar cuantas veces he escuchado aquello de que "un cristiano triste no es más que un triste cristiano".
Y no, no hay nada más ridículo y antinatural que ésto. Tanto que me hace gracia y me hace romper en una risa sabia... de esas que saben porque ríen. Porque yo no elijo seguir a Jesucristo por lo triste de su historia. Me dejo elegir y me reitero en seguirlo porque siempre ha sido un caballero cumpliendo sus promesas.
No importa si hoy siento que mi alegría está cayendo con el peso de la gravedad como si fuese un castillo de naipes. Todo se tambalea y empieza a caer en mi pequeño mundo. Uno que he tratado de mantener a salvo. Ser consciente me llena de amargura, miedos y hasta algún despropósito... porque siento que no puedo ser dócil cuando veo ciertas injusticias hacia mi persona. Me rio.
Ahora he pasado de la sonrisa a la risa sonora. Y no, no es por estar mal del cascabullo. Es que cuando soy consciente de que tengo el arma perfecta de defensa. Hasta el ruido del desastre deja de atormentarme. Nada pasa por casualidad. Y si así fuese, la casualidad no se repite. El daño sería de un solo uso. Así que... por qué estar triste.
Duele. Porque somos personas. No somos piedras. Pero cuando el dolor es tan rudo que hace que mis propios miedos me bloqueen sé que solo es cuestión de perspectiva y de no dejarme llevar por el instante. Pero aun así se sufre. Y lo único que me alienta es esa voz que me recuerda que mire dentro de mi y recuerde el camino que he recorrido ya... las experiencias de fe que han sido tangibles.
Es entonces cuando me entra esa risa tontita que sale así con revuelo desde el estómago. Esa que quienes se han enamorado alguna vez conocen y se reconocen. Nada pasa por casualidad. Eso me sigue susurrando desde dentro este corazón de piedra, que se niega a endurecer más. No soy perfecta, a Dios gracias que solo soy del montón y de abajo. Pero todo lo que hago, trato de hacerlo con amor. Sé que no merezco lo que me está pasando y aunque no cambia la realidad, me consuela. Eso me basta para seguir en pie.

Nada , a reír .
ResponderEliminarAntes muerta que sin risa... 🤦🏼♀️😜
EliminarQué texto tan honesto. Estás hecha polvo y aun así te ríes, y encima explicas por qué. Hay gente que con la mitad de lo que estás cargando tira la toalla y se queda callada. Tú escribes, reflexionas y encima sacas tu característico humor. Eso no lo hace cualquiera.
ResponderEliminarLo del cristiano triste me ha recordado a otra amiga mia que lo dice a menudo, con otras palabras pero el mismo fondo.
Ojalá pronto ese castillo de naipes encuentre suelo firme. Mientras tanto aquí estamos leyéndote y algunos orando para que la luz de estos días se quede. Un fuerte abrazo
He tirado tantas veces la toalla amigo mío, que ya no la tiro aunque sea de coraje🤦🏼♀️😂😂
EliminarCuando las cosas me van muy mal. Siempre pienso en una amiga mía que murió con el cáncer de esos que te llevan en un par de meses. Su cara feliz y su sonrisa, siempre maquillada y compuesta me la traen al ahora. Recuerdo que me dijo: estoy cagada hasta las trancas porque ahora estoy más cerca de obtener las respuestas a muchas preguntas sobre la fe. Y solo tengo un modo de morirme, de cáncer, así que o dejo que esté cabrón me lleve hecha una mierda o le planto cara hasta el ultimo momento y me río en toda su cara. Hizo lo último.
Hay que saber dar esperanza a la gente y no más desesperación. Porque para testigos de cosas tristes, aburridas y malas ya hay mucha prensa y redes sociales.
Sí se me cae el castillo entero tampoco será el fin. Tendré que verlo desde cero y pensar levantar uno nuevo. Total la pataleta va a ir incluida en el presupuesto 😉😜
Un abrazo.
Jesucristo tiene en mi a esa novia infiel que le pone los cuernos con el diablo, pero que siempre vuelve a él cuando necesita unos brazos en los que cobijarse, vamos, que soy una cristiana de mierda.
ResponderEliminarEso sí, jamás digo no me merezco esto que me pasa o por qué me pasa esto a mi? Porque sé que o nadie merecemos lo que nos pasa o todos nos lo merecemos...a caso yo no me merezco tener un cáncer y tú si?
La risa siempre nos hará libres y siempre hará cautivos a nuestros miedos, al menos en mi caso. Porque soy valiente y fuerte, pero no por ello carente de miedos.
Un beso inmenso
Ay rubia.... Lo que eres es una novia del Norte. Me da a mí que Él ya sabe como las gastas y no lo tiene en cuenta.
EliminarEs así como dices, ser fuerte no nos libra de sentir miedo. A mí algunos conocidos me atacan porque como conocen mis gustos y no casan muy bien con la doctrina católica pues por ahí me intentan dar, o si me ven alguna vez vulnerable. Pero oye, que soy creyente no Santa, vamos que si me das una ostia te arreo con toda la mala leche de cien infiernos. Me revienta la gente que tiene mala baba y no se ven sus faltas, pero te ven a ti algún traspiés y te arremeten de un modo como si tuvieras que cargar con toda la culpa de los errores de la humanidad religiosa.
Por cierto. Que aunque no hablemos, todos los días te pie si y le digo a Dios que te eche un reojo. Llevo tu anillo. Curiosamente me ha ayudado a pararme en muchos instantes y mirar en la dirección correcta.
Un abrazo tan fuerte como el acero del anillo y el Padrenuestro que porta 😉😘
Un pedazo de texto, totalmente crudo pero con tanta emoción y ternura.
ResponderEliminarMe siento muy identificada con lo que escribes, y aunque a mi me cuesta más reír, creo que es la única forma de poder salvarse del tsunami que nos arrasa cuando las cosas van mal.
Un besazo, y mucho ánimo! (y risas...)
Yo he tenido la suerte de crecer en una familia con mucho sentido del humor. Eso me salva muchas veces. Porque siempre fui una niña más bien melancolía y retraída. Tengo ambos extremos. No es que sea triste, pero mí ánimo tiende a la melancolía y debo contrarrestarlo con muchas dosis de humor.
EliminarUna vez sufrí una reacción alérgica y casi me ahogo. Se me hinchó la cabeza que llegó un momento que dejé de ver y si no llegamos al hospital casi me ahogo de verdad. Pues no me ahogué de lo que nos íbamos riendo. Mi padre todavía se acuerda y dice que teníamos que haberme echado una foto para reírnos. Pues como eso todo.
Un abrazo grandote.
cuando se trata de jesucristo, todas las emociones tienen cabida, incluidas la alegría y la tristeza. porque las emociones son humanas.
ResponderEliminarun profesor de mi colegio, en una ocasión dijo: "en clase de religión no quiero ni una risa!". a ver, eso se podría matizar. si es cachondeo del malo, del que sabotea la clase, eso no debe darse en ninguna asignatura. pero algún momento de distensión y broma, no veo por qué no podría tener cabida en una clase de religión, catequesis, etc.
en cuanto a la tristeza, pues qué decir: jesucristo lloró por su amigo lázaro. y de la última cena, no hablemos. y un cura cuando fallece otro cura compañero de su parroquia, aunque tenga fe en la vida eterna y todo, también lo pasará mal.
besos y abrazos!!
Cuando era catequista tuve muchos encontronazos al respecto. Y bueno, tenía que obedecer, ya sabes cómo funcionan las jerarquías, pero luego en mis clase con mis niños o mis adolescentes daba la clase como mejor les venía a ellos. Les dejaba hablar mucho, compartir inquietudes. Nunca me he creído mejor catequista que otras, de hecho yo siempre he sido muy desastre. Sí me preguntaban algo que yo también sentía como una inquietud, se lo dije abiertamente. Que no tenia Ia respuestas porque también tenía miedo de estar equivocada. Pero que era un riesgo que deseaba asumir.
EliminarBailábamos en la clases y no cosas de religión, hacíamos quedadas. Con los de confirmación quedaba en Muchas ocasiones para tomar algo en los pub. Muchas veces no di ni un solo tema del que tocaba. Pero si sé que una sola frase o idea sirvió para que Dios haga el resto. Yo solo puse el buen rollo, la alegría y la realidad que debe haber en el contacto con los más jóvenes. Y sé que ese es el camino. Porque algún día en sus vidas adultas si no saben a quien acudir, miraban al niño que fueron y sé que ahí en esos recuerdos Diso aflorará como algo bueno que vivieron en un momento de obligación. La mayoría de los niños van a esas cosas o bien o ligados por sus padres o por la celebración posterior. Sí encima se les suelta un tocho que penurria y de normas se los sirves en bandejas al mundo.
La risa es un arma poderosa contra el demonio, siempre lo he pensado y hasta experiencia he tenido de ello. El respeto y la risa no tienen porqué estar en contra. Del mismo modo que el dolor por la perdida no es una falta de fe
Un abrazo!!!
Sea lo que sea espero que la felicidad llegue a tu puerta muy pronto, Mento. Un abrazo,
ResponderEliminarGracias Gil. Estoy en ello, persiguiendo la felicidad como si no hubiese un mañana... soy así de bestia😅😂
EliminarUn abrazo!!