PAREJAS REÑIDAS, SON BIEN AVENIDAS.


     Bueno, eso era lo que decía mi abuela que en paz descanse. Decía que un matrimonio que no discute, es un matrimonio que no se conoce y que por lo tanto puede vivir toda la vida juntos pero sin convivir plenamente, pues no hay dos personas iguales, por muy parecido que piensen.

     Yo soy la menos adecuada para hablar de política o de lo que está pasando en este país. Sin embargo al ser un tema tan de auge, por la parte que me toca como española, quería dar mi opinión. Claro que he de basar mi argumento en aquello que conozco, sería una locura hablar de cosas que ignoro y para eso tengo otros amigos aquí en la blogosfera que lo hacen mucho mejor que yo y que curiosamente pese a ser de partidos diferentes al mio, últimamente estoy bastante de acuerdo con ellos. Sin embargo yo quiero ir más allá, no se si sabré explicarme bien. Después de todo, solo soy una madre de familia con pocos estudios y una gran ilusa que cree en la bondad y en que si se quiere siempre se puede dar una oportunidad a hacer el bien en todos los ámbitos de la vida.

     Creo que cuando uno decide tomar un camino en la vida, como por ejemplo el de ser padres. Llegan los hijos y de pronto todas tus prioridades cambian. Una sacrifica muchas cosas del yo interno, de lo que te gusta, de lo que has vivido, de lo que eres y te vas amoldando a tu pareja que hace un tanto por ciento similar con su yo, para amoldarse a ti por el bien de la familia.  Pienso que los lideres políticos y los partidos, en tiempos de crisis, deberían de hacer igual que un matrimonio. Si el fin es el bienestar de los hijos (de los españoles) Es cuando comienzan las diferencias gordas, los conflictos, los problemas que estamos viviendo hoy en España. Cuando ellos digamos, como "padres" y dando ejemplo, deberían de dejarse de tantas estrategias políticas y tantas cosas que yo no se si se pueden dejar al margen y ponerse de acuerdo por el bien de todos. Con ello, darían ejemplo, colmarían a la masa, y nos harían sentir algo más seguros. Nuestros jóvenes no cruzaría las fronteras de casa buscando un sitio mejor y la experiencia de tiempos pasados. De guerra, de violencia, de familias divididas, de avasallamientos, no seria una nube sobre nuestras cabezas amenazadora, sino una experiencia más sobre la que no volver a recaer y encontrar un modo de entenderse.

     Las crisis dentro del matrimonio son buenas, nos ayudan a conocernos y a respetarnos, a saber donde el otro pone el limite y a marcar el nuestro justo donde no podemos herir, eso hace que dos personas diferentes, luchen el resto de sus vidas por el mismo fin y caminen en paralelo. Los políticos deberían de ser igual, acaso no se les vota para eso, para que dirijan al país  al mejor fin posible. Y si entramos en crisis, es entonces cuando han de dan más de si, dialogando, usando todo lo que tengan para el entendimiento y para tirar del carro hacia delante en la misma dirección.

     ¿Podría ser? me pregunto, después de todo yo no entiendo de política. Pero se lo difícil que es renunciar al propio orgullo y al yo por el bien de los míos. Y creo que un líder político ha de tener esos mismos principios, ya sea desde la presidencia o desde la oposición. España somos todos y si quienes están al mando no dan señales de cordura y entendimiento, ¿como se van a entender los que están por debajo?

     Dios mio, ayúdanos, ayuda a este país que aunque desgraciadamente ya no es católico, somos muchos los que aún lo consideramos así. Ayuda a estas tierras Marianas, donde tanto ayudo tu Madre para poder recuperar y conquistar en tiempos pasados a quienes las poseían como suyas. Da espíritu de mansedumbre y servicio a nuestros políticos que sean capaces de entenderse entre ellos por el bien de España y que siembren un poco de paz entre los españoles de a pie.

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