Blog personal, donde cuento experiencias de la vida cotidiana en relación con Dios, con la familia y con los amigos. Si te apetece desconectar un ratito y descansar, conectaté a este blog, encontraras muchos amigos de los que seguro aprenderas algo bueno, como estoy aprendiendo yo.

ama

ama
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas. (Dt. 6,4.)

jueves, 26 de marzo de 2015

DE VOCACIÓN BLOGUERA CATÓLICA.

Luto, Mujer, Escultura, La Figura De Piedra

     Contra toda probabilidad de ser frente a mi implacable inconstancia... Sigo aquí... Quedando contigo, ahora en mi blog después de cuatros largos años.
     Ni tan siquiera me dí cuenta del día como en años anteriores que hacia una entrada cumpleañera deseando compartir mi alegría contigo por la victoria a mi pereza y mi inconstancia. Hoy como hace cuatro años, ser bloguera católica es un reto para mi que pone a prueba mi fe y me reafirma en aquello que creo. Que no existe la casualidad y que si Dios un día me llamo a quedar aquí con Él, será solo hasta que Él quiera o yo decida dejar de ser bloguera, que para algo soy libre. 

     Jamás creí que ser bloguera daría un sentido a mi vida que me implicara para un tiempo indefinido. No importa si ahora el tiempo juega en contra de mi vocación bloguera para publicar. Y de hacerlo a diario ahora publique una vez al mes. No, no me he cansado. Y tampoco he dejado de tener cosas que contar. Un bloguero católico que tiene experiencia de Jesucristo Resucitado siempre tiene algo que compartir. Porque son infinitas las oportunidades de encuentro que en un día tenemos con Él y con nuestra propia perseverancia en la fe. Empres hay algo que contar, algo que compartir con los demás. Aunque la diferencia a veces radica en los medios que utilicemos. Cuando yo empecé en esto estaba muy enferma, tenia el alma gangrenada y este era el único medio que me conectaba con el mundo exterior. Y Dios quiso socorrerme a través de él. Muchas han sido las experiencias que he tenido a través de este medio, me sentí unida a la iglesia universal en un medio hasta entonces desconocido para mi. Me atreví a subirme al carro de los nuevos evangelizadores cuando era más la necesidad de ser evangelizada, quizá por eso todo mi tiempo lo volcaba en la red. Era un modo de recibir y a un mismo tiempo combatir mi enfermedad. Después quiso Dios que fuera sanando y poco a poco todo fue volviendo a un estado mucho más natural. A un equilibrio en que los medios se convierten en instrumentos y Jesucristo en el todo a compartir. Ya sea donándose Él mismo en la Eucarística, catequizando o siendo catequizada en la parroquia, en la calle o en este continente digital de Internet. Ser bloguera es otra vocación más a la que mi Amado me invita y que yo acepto.


     ¿Maduran los blogueros? Yo creo que sí. Cuando eres novato, como en otras cosas las expectativas nos hacen cometer errores que solo la experiencia hace que vayan mejorando. Lo fundamental es tener claro quien eres como bloguer. Para quien escribes, porque lo haces, cual es tu fin al terminar un pots. Hay un momento en que dejan de importarte los números de seguidores, los de me gustas, los que comparten o no tu entrada y los comentarios. Conozco a grandes bloguers que cuando se han enfrentando a la soledad de un blog han terminado  por dejar de escribir y cerrarlo. Y conozco grandes blogs que al entrar en ellos parece no haber signo de vida hasta que empiezas a leer. La Palabra de Dios nunca vuelve de regreso sin fecundar la tierra donde se derrama, y si Dios utiliza un blog para gritar en este ciberespacio ... Ay... Di tú que merece la pena ponerse al servicio de Dios y teclear, porque si el mundo enmudece gritarán las piedras no te quepa duda. A mi no me cabe y por eso sigo aquí. Luchando, perseverando, compaginando vocaciones con medios. Quedando ahora en el blog, cuatro años después porque Jesucristo sigue Vivo, aquí y ahora. Y mientras así sea yo seguiré escribiéndolo, a diario, una vez por mes, o una por año. Porque lo verdaderamente importante es lo que acontece en este momento, en el ahora y justo en este instante, a través de este pots Jesucristo te está diciendo que te ama con locura y ue si aún no eres consciente... Está deseando demostrártelo. 

     Te comparto hoy la ponencia que hice en el IIIEncuentro de Blogueros con el Papa en Valladolid. Aquello si que fue un reto para mi, entonces aún estaba medicada fuertemente. Y Dios me ayudo a probar mi fe. Yo jamás había hablado en publico delante de tanta gente y era incapaz de preparar una ponencia que aprenderme debido a la medicación, era incapaz de memorizar nada. Tenia un miedo atroz a llegar allí y quedarme en blanco, no saber que decir, quedar como una paleta sin estudios descubrir quien estaba detrás de este blog. ¿Y sabes por que fui pese a todo? Porque fue Él quien me dijo: Detrás de este blog estoy yo contigo y si quieres te lo demuestro. Y sí, me lo demostró y esa experiencia ya nadie puede quitármela.





miércoles, 25 de marzo de 2015

SALVACIÓN ... EN SEGUNDA FILA.

    Iglesia, Bancos, Pew, Banco, Filas De Bancos

      Esta mañana desayunando escuchaba las noticias, desde que ayer se produjo el accidente aéreo en los Andes Franceses, parece que no hay nada más emergente en los medios. Todo el mundo compartiendo la noticia, opinando, haciendo caja... Aparte de lo que que pienso sobre el modo sensacionalista de hacer comunicación, me remito a algo que me llamó mucho la atención. Había un pequeño debate al respecto y se hablaba sobre el apoyo psicológico que se e iba a dar a los familiares de las victimas. Alguien hizo una puntualización a lo que un medico decía y peguntó donde queda la espiritualidad en dicho apoyo. Pensé: Genial, buena pregunta. Y me tomé un poco más de tiempo en mi desayuno esperando oír la respuesta.

     ¿Donde queda Dios en nuestra sociedad frente a la tragedia? Tantas veces uno se ve frente a esas preguntas acusadoras. Personas que piden explicación, que culpan a Dios de sus desgracias, que preguntan donde estaba Dios cuando las cosas no le han salido como esperaban, Nuestros días están atestados de circunstancias que así lo repiten una y otra vez.

     Y allí estaba esa psicóloga explicando que la espiritualidad no es un medio, ni un método, que es una opción. Vamos que Dios en un momento critico de nuestras vida es eso, una opción que uno puede pedir. Y que la sociedad antepone la ayuda psicológica a la espiritual. Una salvación en segunda fila... eso es lo que pensé al escucharla.   

     Volví a mi trabajo y mientras realizaba mis tareas no podía dejar pensar en ello. En la compasión que sentía y siento por esas personas que sufren enfrentándose a dolores del alma que ningún medico podrá curar con medicación, ni con terapia. Hace poco hablaba con una persona que ha perdido un ser querido de modo traumático. Me decía tremendamente desesperada, que no encontraba ningún consuelo en el psicólogo, que por el contrario aún sentía más angustia cuando iba a consulta porque más eran las preguntas que salia haciéndose y para las que ni le daban, ni encontraba respuesta. En ese momento le aconsejé que no dejara de ir a recibir ayuda medica, porque por experiencia sé que es necesaria también y que no tuviera miedo de la multitud de preguntas devastadoras que le surgieran porque Dios tenia respuestas para todas en Jesucristo. Por más duras que fueran, por mayor dolor que le causaran, cuando uno se enfrenta a Cristo con ellas siempre obtiene respuesta. Claro que esto es más fácil decirlo cuando uno ya lo ha experimentado que antes. 

     Yo he tenido que verme echa un despojo humano, perdidas las ganas de luchar y vencida para poder hacer las preguntas correctas. Para poder mirar buscando las opciones que realmente había y ver que Dios estaba también entre ellas. Mas cercano, más humano, con los brazos abiertos. A un milímetro de mi, pese a estar en segunda fila esperando ver como me volvía a Él. Como recurría a elegirle.


     Aún cuando no esperamos encontrar nada más allá del dolor que nos rompe y nos reduce, Dios siempre está detrás, aunque sea en segunda fila. Aunque no resulte aparentemente la mejor opción porque nos movemos en un mundo y en un tiempo imperado por el solo creo aquello que puedo.

     Pues aquí y ahora yo te digo que si hay algo que creo firmemente es que nada, ni nadie, por muy negro que sea el panorama puede impedirte que tomes tu elección. Es lo mejor de ser humano, poder elegir, y elegir creer en Jesucristo la elección que marcará la diferencia en nuestro paso por aquí. Ninguna terapia será jamás igualada a lo que uno puede sentir cuando la mirada de Cristo te traspasa y rompe todas tus cadenas.

     Y tenemos en María la prueba palpable. Posiblemente en su generación ser Madre del Altísimo era algo tan difícil de creer como que Dios permita nuestro dolor hoy. Pero ella eligió la respuesta perfecta: Hágase en mi según tu palabra. 
     Fiarse de que Dios sabrá lo que hacer, es acertar. Y aunque dudemos es importante arriesgar y elegir bien. La respuesta... De verdad que lo merecerá...




jueves, 5 de marzo de 2015

DECEPCIÓN...Constructiva.



¿Puede la decepción ser constructiva?

Yo creo que sí.


     La decepción es frustante, nos lleva a darnos de cara con el fracaso de algo que no esperabamos y nos pone en el punto de partida de menos cero, dejándonos como una mierda y sin ganas de querer  volver a intentarlo o buscar una alternativa.


   Así es como lo veo yo cuando me enfrento a ellas, bueno, aquí aunque no haya sido muy fina, te aseguro que lo he intentado al definirlo, evitando el millón de despotricamientos, palabrotas y mala baba que me sale. Pese a ello, siempre he creído que de toda decepción se crea un nuevo punto de partida aún mejor. Porque solo la experiencia de la vida, de enfrentar situaciones, sentimientos, ect, nos hace crecer, madurar y adquirir sabiduría. Claro que esto es como todo... Algunas personas necesitan un trillón de decepciones y otras solo con imaginarse una ya salen por patas victoriosos o lapidados de por vida.

Si buscamos en el diccionario la definición de decepción, encontraremos esto.
Frustración que se da al desengañarse de lo que no satisface nuestras expectativas.

No importa si tus expectativas eran pequeñas, grandes, sencillas o irreales, hay tantas experiencias en la vida que nos llevan a la decepción que inutil seria culparnos, culpar o machacar en buscar un porqué cuando ya estamos cayendo en la cuenta de que la frustración nos vaticina ese fracaso inminente.
Pues esa es la definición real de una de frustración: Fracaso en una esperanza o deseo.

Y puesto que el fracaso es una falta de exito o un resultado adverso, mantenernos en la decepción o revolver los diferentes estados o matices de la misma no nos serviría para nada. Por lo tanto lo mejor de la decepción es convertirla en un ladrillo. 

Si en un ladrillo.

Y no precisamente para tirarlo a la cabeza de alguien, que es siempre mi primera propuesta al respecto, no. Sino para construir una base de experiencias que nos llevaran en otra ocasión no solo a evitar en situaciones similares la decepción, si no que nos ayudará, a dar un sentimos mejor, más valido a todas aquellas amenazas decepcionantes que van y vienen en ciertas etapas.


Una repetición de decepciones, puede hacer que una persona incluso piense que esta gafada, que tiene mala suerte, y en personalidades sensibles incluso puede llevar a la depresión. Por eso que importante es saber poner una nota de color en nuestras vidas frente a ellas. 

Jesucristo a sido mi gran nota de color frente a cualquier decepción.



Siempre intento imaginar como actuaria Él en mi lugar frente a mi decepción, partiendo de lo poco que conozco de Él todavia y te confieso que funciona. Siempre funciona. Me hace ver un parte tan constructiva de cualquier circunstancia, que en sí es todo un milagro para mi paz interior y mi espíritu inquieto.


 Estas semanas pasadas me he tenido que enfrentar a grandes decepciones. Algunas relacionadas con  lo que vivimos en el voluntariado de Cáritas. Que me hacen toparme con la impotencia de mi propia  pequeñez frente a tantos problemas, ya sabes que soy novata aún. Otras con repecto a mi salud que se ha vuelto a resentir, expndiendose y dilatando en varios campos que me llevan a la calle de la amargura y por último la decepción que he sufrido por parte de un amigo en quien creía y que ha abierto la puerta de la desconfianza.  Pese a todo, intento mirarme en el espejo que Jesucristo me devuelve, antes de dejarme llevarme por la imagen que me proyectan mis propios sentimientos. Y créeme que funciona. Nadie como Jesucristo puede coger en sus manos una decepción, y devolverte una oportunidad. Y si no me crees has la prueba y luego vienes y me lo cuentas.

Ante la decepción, vive de Cristo. 




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...