Cuando llegue Septiembre.

"Te estoy llamando con la voz, con el cuerpo, con la vida, con todo lo que tengo y que no tengo, con la desesperación, con sed, con llanto como si fueras aire y yo me ahogara como si fueras luz y me muriera" (Idea Vilariño)

Septiembre
Mi mes. Y ella no está.

No importa lo duro que está siendo, lo que el recuerdo de esos dos días me está haciendo por dentro. Solo tengo una opción. Aceptarlo y resistir.

Es duro ser la cabeza de familia, quien toma decisiones, quien piensa, quien tira de los demás. Aún tengo a mi padre, pero él no es mamá. No tiene esa capacidad de espíritu que tenía ella.

Quisiera aunque solo fuera por un rato sentirme como la niña que fui de mi padre. 
Verle con aquellos ojos de niña. Sentirme protegida, segura... 
Le miraba y sabía que nada malo podía pasarme. Era mi dios.
Siempre fui muy padrera, lo soy. Pero también supe que la base de la familia era mamá. Era el pilar de contención. Era la cabeza pensante, la que cargaba el peso de las responsabilidades a tomar. Ahora que ya no está, me toca a mi. 
Y... Aunque soy más fuerte de lo que ella nunca fue, no tengo su paciencia, ni su capacidad de sacrificio. A mi me cuesta aceptar las cosas con ese espíritu que ella poseía... Y mantener la paz.

Me falta el empuje de la juventud. Y no me encuentro bien de salud. La hambre y las ganas de comer fusionadas...

En estos momentos quisiera que Pepe fuera un hombre más decidido en algunas cosas. Que psicológicamente me proporcionara la opción de descarga emocional que llevo. Pero de los dos yo soy la parte fuerte en ese aspecto, es mi responsabilidad mantener la alza. 

Soy un pilar que empieza a desquebrajar y tengo miedo de fallar a quienes dependen de mi fortaleza y mi capacidad de resolución. 
He perdido la ilusión. No quiero vivir. Lo hago porque tengo gente que depende de mi. 
Si solo fuera por mi misma, desearía irme en este momento con ella... Y es duro aceptar algo así. Pero es.
Me siento así. 

Me rompo por momentos y hace ya meses que voy resistiendo mientras siento que pierdo cada día la batalla. No me recupero. Y sé que eso es grave. Tengo miedo de perder lo poco de arrestos que me queda para echarle valor a la vida. 
Necesito respirar. Apoyar mi cabeza en algún punto que me de la sensación de amparo que esta orfandad ha impulsado a una agonía ininterrumpida.  

"...Pero un día todo será diferente, cuando el 13 sea el 7 todo será diferente, cuando no rimen el amor y la muerte cuando llegue septiembre, cuando llegue septiembre..."

...Curioso...

Siempre me gustó mucho esta canción de Manolo Tena. Curiosamente con los años, parece definirse a mi historia.
Quizás es que este septiembre me pilla demasiado agotada, o con las heridas demasiado abiertas. No lo sé.
Intentaré resistir como pueda hasta el próximo septiembre...

No estoy para festejos de aniversario el día 7, y tampoco para cumpleaños el 16. Los únicos días del calendario que destacan son los mismos que están marcados sin tinta desde que empezó el año.

Ojalá pronto encuentre el modo de frenar Enero, en este repetir de días marcados que se adjudican todo el protagonismo un mes tras otro...



Comentarios

  1. El dia que no se me parta el alma leyendote....y regrese toda esa vitalidad y alegria que siempre has tranmitido....MONTO UNA BLOG-FERIA!!!!!
    Te quiero mucho y no dejo de tenerte en mi humilde oracion����❤️

    Pd: "Dios...no crees que nuestra Mento ya ha tenido bastante???
    Echala una manita hombre!!!
    ������������"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una manaza Belén. Jajaja...
      La verdad es que pese a lo gris casi negro que lo veo todo, siento su mano sosteniéndome.
      De no ser así no podría con esto.
      Imagino que Él sabe lo que hace, aunque a mi me cabree tanto. La paciencia nunca ha sido mi fuerte. Tal vez solo hay que esperar un poco más.
      Besos linda. En tiempos de fiesta, no olvidaré quienes fuisteis los que estuvisteis en estos. :)

      Eliminar
    2. Cuando falta la madre, falta algo muy profundo, algo muy central. Los creyentes nos consolamos, porque sabemos en nos está viendo y rezando por nosotros muy cerca de Dios. Pero la tristeza siempre encuentra una grieta por donde colarse y no es malo que lo haga. Cuando nos sentimos abatidos, añorantes de su cercanía, tras un rato más o menos largo, siempre aparece una lucecita que nos despierta. Es como si escucháramos su voz... "Venga ánimo, que rezo por tí".

      Unidos en oración Mento. Animos!!! -Néstor-

      Eliminar
    3. Gracias Néstor.
      Es verdad la tristeza siempre encuentra por donde colarse.
      Creo que a mi me puede estos días porque tengo problemas que nadie que no fuese ella puede consolar y noto más su ausencia. El calor del abrazo de una madre, es insustituible, aunque no obre milagros.
      Abrazo.

      Eliminar
  2. Mento me rompe el corazón leer que estás pasando por tan mal momento. Ánimo. Al final todo pasa y solo Dios queda. Lo sabes pequeña no te rindas aún.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa es mi frase fetiche, siiii... Cuando me pueden los acontecimientos :)
      Gracias por recordarmela.
      Ya sabes lo que te acabo de decir por privado, no sufras... es que a veces necesito gritar como todo hijo de vecino y lo hago en letras aquí.

      Eliminar

Publicar un comentario

Escribe sin miedos.
Deja escrito lo que piensas.Las palabras liberan a las personas.

Entradas más vistas del último mes.

Daisypath Anniversary tickers