Tiempo de espera.


"Ama a tu vecino, pero no derribes la cerca de separación"(George Herbert)



Quedaría bien decir que puedo amar en esta dimensión de dolor, de decepción, de soledad en que me encuentro... Pero mentiría.
El miedo es a veces tan tormentoso, que no hay modo de amarlo aunque lo aceptemos como animal de compañía. 

La gente a menudo teme decir como se encuentra por temor a parecer débil. 
Yo no. Yo sé quien soy. 
Puedo mirar al miedo a la cara, a la desesperación, al dolor más tortuoso y mantenerme fría... Y también puedo patalear... Y llorar... Y hasta guardar silencio.

Lo admito, tengo miedo.
He deseado morirme en tantas ocasiones en los últimos años que ahora que tengo posibilidades, en lugar de estar contenta, mira tú por donde... tengo miedo.
Puta ironía esto de vivir como a destiempo. 

Este lugar siempre ha sido un punto de desahogo para mi. Una especie de precipicio al que asomarse y gritar. 
Escuchar mi eco. 
De algún modo volver con menos peso, yo, yo no se contar las cosas que me pasan cuando me preguntan. Tengo el whatsapp saturado de mensajes de personas que me preguntan como estoy. Algunas saben de mi problema, lo último que me acontece, otras se enteraran cuando lean este post. 

Para todos deciros que siento ser tan desastre y no responder, pero no me encuentro con ánimos... y esa es la única verdad.

Me encuentro en un tiempo de espera por varias razones. Es como vivir en un limbo de días aguardando la resolución de aquello que no está en mi mano resolver, y eso, joder, eso me hace venirme abajo. 

Llevo meses sintiendo como la salud me iba en declive. Pero me hacia la disimulada, intentando no darle importancia. Achacando mis estados a mis neurotransmisores, culpándolos de mi cansancio, mi apatía, y mis pocas ganas de vivir. 
Cualquiera en mi situación personal se resentiría. O caería en un estado temporal de depresión.
Cuando a mi padre le dio en Mayo el ictu, recuerdo que en la cafetería del hospital Fernan me decía que me admiraba, que no sabía como yo aguantaba todo, que él no sabría como hacerlo. 
Creo que todos aguantamos cuando no hay más remedio. Aunque a veces no solo se trata de estados de ánimos y de sobreponerse a las situaciones que vivimos. 

Como decía antes, yo llevo meses culpando a mis estados anímicos. Hasta que el corazón ha dicho: se acabó, o ponemos remedio o nos vamos al "boquete"
Y por primera vez en muchos años he tenido miedo real a morir. 
No por mi. Morir sería una gran liberación. 
Pero solo de pensar lo que dejaría atrás en estos momentos, me doy cuenta que pese a que nadie es imprescindible; hasta para morirse hay que encontrar el momento. 

El médico me ha dicho que mientras los niveles de hierro suben y el oxigeno en sangre mejora, debo tener cuidado y seguir ciertas pautas si no quiero que me de un infarto. La semana pasada estuve dos veces a puntito. 
Mi ángel de la guarda está muy cabreado conmigo, ni siquiera me habla. Y aunque por testarudez no se lo digo, me siento más sola y rota cuando su silencio es lo único que me llega. Lo último que me dijo fue: Tienes que ir al medico a que te miren, sin escusas, y decirlo todo. 
Y no ha vuelto a decir nada más. Pese a que he ido y he dicho hasta lo del bultito del pecho.

La semana pasada llegué a ponerme tan indispuesta, el dolor en el pecho fue tan intenso, que de pronto me di cuenta que no era un brote de ansiedad, si no otra cosa. 
Fui al médico, en el primer vistazo de reconocimiento me mandaron a hacerme un electro, y con el resultado de éste en mano me derivaron al hospital. El corazón no me está trabajando bien, como diría mi madre, la locomotora me va fallando. Se debe a un déficit elevadamente alto de  falta de hierro. Así que lo primero que han valorado es el aporte de hierro, si no lo tolero, me lo inyectaran y si no, transfusión. La menstruación me la van a retirar un tiempo hasta ver si mejoro y bueno... Lo del pecho que es lo que más preocupada me tiene, tengo pendiente una eco y luego ya la mamografia, en fin ... Esperando.

La impaciente número uno de este planeta en fase de espera por los cuatro costados.
No estoy bien, vale.
Así que pido paciencia a todos los que estáis esperando respuestas.
Demasiados frentes abiertos para una simple mujer. Y quienes me conocéis ya sabéis como funciono. Cuando no me encuentro, me cierro hacia dentro hasta que puedo volver.

Necesito un tiempo de espera.

Un tiempo donde encontrarme con Él, porque es quien tiene capacidad de devolverme en pie al frente de batalla. Desde que empezó el año he recibido muchos lancetazos, no puedo más.
Me decía el doctor que la vida se me está escapando en las perdidas de sangre que sufro y mientras le escuchaba, me resultaba imposible no imaginarme la escena con cierto aire irónico. No solo la vida, el alma desquebrajada pierde fuerza en cada aliento, en cada compresión que mantengo por sobrevivir a mi historia. Y es que hay momentos en los que una persona toca limite de seguridad y sabe que si no para y pone remedio, no habrá vuelta atrás.


"Vivir de amor es mientras Jesús duerme permanecer en calma en medio de la mar aborrascada. No temas, ¡oh Señor!, que te despierte, espero en paz la orilla de los cielos..." (Santa Teresita del Niño Jesús)


No tardes Señor.
Que si este corazón de carne me falla, aún me queda el que late en el alma y vive de amor por tu Divina Presencia vedada a estos ojos mortales.

La paciencia nunca fue mi fuerte, pero su carencia me empujó hasta aterrizar a tus pies.
Te lo ruego, no guardes silencio, haz que regrese el brío, la salud, la ilusión, las ganas de empuñar la espada de nuestros amores primeros...




Comentarios

  1. Cuando uno toca fondo,solo queda,subir a la superficie....y ahi estamos tod@s esperándote Mento.
    Los que te queremos,entendemos perfectamente tu ausencia,en mi humilde oracion te llevo cada dia....lo sabes.❤️❤️����

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    1. Lo sé Belén, lo sé.
      Pero no todo el mundo lo entiende.
      Intento evadirme, como puedo y correr donde nadie me alcance cuando me siento así. Es difícil de explicar como me encuentro, tampoco culpo a nadie por que sé lo rara que soy, pero en fin... Tenemos amigo en común que se da por aludido cada vez que me llama y no cojo el móvil y no es por él, es por mi que no estoy para nadie.
      La poquita energía que tengo he de mantenerla como sea y es que cuando estoy mal, no me apetece hablar.
      Besos y gracias por saber estar conmigo siempre hasta en los silencios.

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    2. Amiga mentó soy monse o ronda, a mi también me dicen que soy muy rara. Y ahora me he reconocido chinche, bueno ya hace tiempo que me reconocí así, y he perdido mucho. Y quiero tener un alma noble, pero creo que hay algo que me lo impide

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    3. El bien es siempre una elección amiga Ronda. Una muy acertada.
      Y nadie puede obligarnos a elegir lo contrario. Sé tu misma , sin importar lo que lo demás digan o piense. Pero siendo imagen del Amor de Cristo, así siempre acertamos ;)
      Un abrazo.

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  2. Me ha llegado al alma tu post! Estare rezando por tí querida Mento! Tú puedes!! Dios no te deja nunca!!

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    1. Con Él, con vosotros, sí se puede.
      Lo sé.
      Gracias. Un abrazo grande desde este lado del charco amiga.

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  3. Impresionante su testimonio señora.
    Me dejó usted sin palabras.

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    1. Gracias anónimo, es una de tantas historias más. La única diferencia es que yo la comparto por ser mía.
      Saludo y gracias por su comentario.

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