Blog personal, donde cuento experiencias de la vida cotidiana en relación con Dios, con la familia y con los amigos. Si te apetece desconectar un ratito y descansar, conectaté a este blog, encontraras muchos amigos de los que seguro aprenderas algo bueno, como estoy aprendiendo yo.

ama

ama
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas. (Dt. 6,4.)

lunes, 18 de abril de 2016

DESIERTO.


"Por tanto, he aquí, la seduciré, la llevaré al desierto, y le hablaré al corazón"(Oseas 2, 14)


Pues heme aquí. Que sea tu voluntad y no la mía Señor.

Caminamos (camino)... Siempre en una búsqueda constante de vivir mejor. Intentando no cagarla en nuestras elecciones, la libertad... Joder con la libertad!! Implica una inmensa responsabilidad, sobre todo porque cuanto más conocimiento tenemos de la verdad, más conciencia se tiene del pecado y mayor es el combate al que somos expuestos. 
El mundo es como un parque temático infantil para nuestras concupiscencias. Lo que nos rodea es tan atrayente... A veces me gustaría que esta etapa corporal pasase ya, liberarme de los sentidos que me apresan, me confunden, me hacen desear cosas por encima de mis valores, de la verdad que conozco. 
Yo no soy nada puritana, aunque escrito así pueda sonar añejo, con aire de: pecado, pecado, el mundo es un incentivo para pecar y no para la santidad. 
Pero sin llegar a extremismos, lo cierto es que el mundo es el campo de batalla donde en esta etapa del ser corporal batallamos cada uno nuestro propio conflicto espiritual. 

A veces, envidio a esas personas que van por el mundo sin enterarse, que creen que la religión es un mero comedero de coco. Quisiera en momentos de lucha extrema como el que vivo ahora ser como ellos, no conocer la verdad, vivir en la mentira o el desconocimiento de la verdad, es como poco más práctico. 

Los soldados también caen heridos en la batallas, y aunque no sea el fin, necesitan su periodo de convalecencia para ser de nuevo efectivos en aquello para lo que han sido entrenados. 

Así me encuentro, herida, necesito sanar. No encuentro fuerza en este cuerpo, ni tampoco en mi cabeza, ni tan siquiera en mi alma. Ahí un cúmulo de frentes abiertos en mi vida que pese al conocimiento de la Verdad me llevan al lado oscuro de mi ser más corporal. Donde intento luchar en mis posibilidades y descubro que son tan limitadas, que de poco sirven cuando el auge en la batalla necesita de mayor artillería. 

Y entonces sucede. Como un estandarte que se levanta por encima del caos, del combate, de la resistencia, de la lucha encarnecida donde siento que el control se perdió días atrás... Le veo. Él no tiene miedo, me está mirando, me sonríe, su semblante está sereno mientras me tiende su mano invitándome a asirla.

"Ven amada mía, vuelve al desierto, voy a hablarte de nuevo. Voy a cubrirte hasta que pase tu tempestad y puedas de nuevo combatir en condiciones de justicia. Eres mía, no te cedo a nadie, ven y sígueme" 

Soy libre, puedo seguir aquí o volver libremente. 
Se lo que hay en el desierto, se que la lucha que me espera en él es igual de fuerte que ésta que enfrento. Pero mi retirada ahora es primordial, solo en el desierto sanan mis heridas... Solo en el desierto la ausencia de mar me centra, solo en el desierto soy capaz de mirarme a mi misma, liberada de mis mil prostituciones, del caos de la velocidad en que se envuelven los días en la ciudad... 

Estoy preparada para enfrentarlo con todas las consecuencias. Bebo el último sorbo de agua fresca en esa mirada segura de quien se sabe vencedor al desierto. Me agarro a su mano, se de quien me fio...

Vamos Señor, llévame al desierto y habla a mi corazón.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...