FRAGILIDAD?




No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.(Séneca)


     El lunes pasado me senté en silencio en la capilla del Sagrario de mi parroquia antes de atender las acogidas de Cáritas. Llegué rota. Lo último que quería era ver a nadie. Me sentía tan miserable, sometida por la presión de mi falta de responsabilidad para con mi fe, con mi familia, con lo que se que he de ser como mujer, como persona...

     -¿Por qué yo?
Estaba rota. No comprendo como Dios me busca, como me persigue a mí, como no se cansa de esperarme cuando yo soy tan poquita cosa, tan desastre, tan irresponsable siempre. 

     Tan miserable allí frente a Él. Que ni podía decir nada, lloré, sí lloré mucho rato. De rodillas, solo me arrodillo ante Él, mi prepotencia me impide hacerlo ante nadie más. Me pregunté que hacia yo allí si me conozco tan bien que se que mi propósito de enmienda es un postín. ¿Para que llorar? ¿De que sirve ser una buena persona en ciertas cosas, si en lo más elemental soy un pobre diablo? Me sentía tan mal... Y encima tendría que afrontar una tarde de oficina sin ayuda...
La gente te ve como buena persona, porque les dedicas tiempo, porque les ayudas en lo que puedes, pero ser buena persona no lo es todo. No para mi. Siempre pienso en lo que solo yo se. en aquello que no puedo ocultar a Él. Y estar frente a Él, sabiendo quien soy, que hago, que quiero, y que en mi libertad no estoy de momento preparada para cambiar...

     Y en ese momento de sentirme la peor persona del mundo. Le siento como me habla, con una suavidad exquisita que consigue por un instante calmar de un modo radical mi ser. 
"¿Dudas de mí. Crees que yo me puedo equivocar al juzgar a alguien?"
El corazón se me encogió, pues sí que podía sentirme peor y lo estaba haciendo. Me sentí la persona más insignificante de la creación. Pero Dios también sonríe, tiene su modo especial de tocarte. 
"Te conozco. Se lo que hay en tu corazón, se como son tus sentimientos. No tengas miedo, persevera, no está todo perdido."

     Luego me puso como ejemplo el diente de león. Es tan frágil que una sola sacudida hace que se rompa su belleza y se esparce en el viento. Vulnerable, su propia fragilidad ayuda a que las semillas se extiendan y proliferen llenando el campo de nuevas plantas que en su momento darán más ejemplares. ¿Viste alguna vez un manchón grande todo cubierto de dientes de león floridos? Es una estampa preciosa, difícil de olvidar una vez que la haz podido contemplar.


Ciertamente Dios no se equivoca al elegir. 
Aunque yo siga sin entender porque yo. 





Comentarios

  1. Anónimo21:45

    Yo me siento igual, ahora se que me he visto por dentro, y me reconozco chinche

    Me aburro estudiando, tengo la mente embota

    Será motivo para ir a que me saquen. Esa. Discapacidad del 33 por ciento?

    Amiga del blog

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se si llego a comprender a donde quieres llegar.
      Aceptarnos tal cual somos es algo muy importante. A menudo somos desgraciados porque queremos parecernos a personas demasiado diferentes. La sociedad y los canon establecidos a menudo hacen mucho daño.
      Concéntrate en ti misma. Acepta como eres, valora las cosas positivas de tu persona y sin duda siente que eres la persona más especial de toda la creación. Porque te aseguro que cuando Dios te pensó y decidió que existiera, así te hizo y te deja ser, la persona más especial para Él de toda la creación. Cuando seas consciente de esa realidad, verás como te sientes muchísimo mejor y más centrada para estudiar y alcanzar todas tus metas.
      Un abrazo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Escribe sin miedos.
Deja escrito lo que piensas.Las palabras liberan a las personas.

Entradas más vistas del último mes.

Daisypath Anniversary tickers