CUANTO GASTAS EN SEGUROS?


¿Te has preguntado alguna vez cuanto gastas en seguros?

Yo casi no me lo había planteado hasta que la crisis económica empezó a hacer estragos en la rutina de mi vida familiar.

Aseguramos la salud, los vehículos, la jubilación, la seguridad del hogar, hasta el pago del propio entierro. Cuando vemos la suma anual de todos estos pagos, estoy segura que a más de uno se nos ha quedado cara de pez.

Algo tengo que agradecer a la falta de recursos económicos que se desencadenó en casa con la crisis , el empujón que me dio en un momento dado para sentarme ha ajustar cuentas y dar, incluso en lo económico,  prioridad a lo que en verdad tiene un valor vital para mi vida. Y deshacerme de gastos y parte de engaños que son una lapa camuflada que se pega tanto a uno que terminan por pasar como si fuera parte real de uno mismo.

Esta semana volviendo del trabajo en el bus, observé como otras señoras que van y vuelven al trabajo y con las que coincido en parte del trayecto. Subían y tras pagar, realizaban el ritual del billete de transporte. ¿Qué ritual? Seguro que lo has visto alguna vez, o incluso lo has practicado, o lo practicas.
Haces un pequeño churrito con el billete, lo aplastas y asientas con las uñas y lo introduces hasta la mitad a través de la alianza que llevas en el dedo, por la parte que da a la palma de la mano. Ahora lo pillas, eh? ¿A que es algo que seguro te suena? Lógico. Las empresas de transporte no se hacen responsables si ocurre algo y no llevas el billete encima. Por lo que muchas personas utilizan este método, en lugar de guardarlo en el bolso o la cartera, o los bolsillos. A veces incluso es toda una utopía introducirlo por la falta de espacio, como le ocurría a esta señora que llevaba las manos algo más hinchadas de lo habitual según contó.  Escucharla a ella y a otras señoras hablando del tema, me hizo reflexionar al respecto una vez más sobre el tema. El modo en que las personas a lo largo de nuestra vida buscamos seguridad. ¿Dónde? ¿Cómo? .... Y no somos tan diferente, porque en el fondo esa seguridad generalmente se traduce en un modo de alcanzar una estabilidad que nos haga felices. 

Eso me hizo de pronto elevarme en mi pensamiento a un plano espiritual dentro de lo más rutinario y público de mi día. Y me encontré en el momento en que Dios decidió bajar a dar a su creación la seguridad gratuita e inagotable que da el conocimiento de verle en Jesucristo. Creo que en la cara se me tuvo que notar, porque ese día cuando salí de mi meditación me di cuenta que la gente más cercana no paraba de mirarme, y es que no podía aguantar la risa, una sonrisa de oreja a oreja. No tengo que pagar por este seguro de vida que lo tiene todo incluido, lo más importante saberme siempre acompañada. Disfrutar el momento, aunque no tenga por donde agarrarlo por que la vida da revés que te parten el alma de dolor, la muerte de un ser querido, una grave enfermedad, esa injusticia que te desgarra y te parte en dos. Pero cuando por la Gracia de Dios puedes verle, al Mismo que creó todo y que sigue creando, hecho Hombre por voluntad. Verlo dejándose partir físicamente a pedazos para que puedas ver que no acaba en el dolor todo... Que hasta la muerte tiene limite que Él ha establecido... JODER!!! Y perdón por la expresión, pero te aseguro que cuando sientes eso, ya nada te da miedo. Y aunque lo sientas, me refiero al miedo, ya nada puede limitarte. Porque esa experiencia, la de conocer a tu Creador en condiciones semejantes a las propias, constantemente a tu lado, hace que asegures cada segundo de tu existencia. Por ese conocimiento, hasta a las puertas de la muerte unos son felices y otros sufren. Y ni la situación más incomprensible que te lleva al sufrimiento puede arrancar la seguridad de sentirte uno en Él.

¿Conoces tú alguna compañía de seguros que pueda garantizarte esto? Yo no. Alguna son muy buenas y nos hacen la vida cómoda, bueno, todo depende del grado de exigencia que tengas. Te propongo que te arriesgues a descubrir este seguro no perecedero que es Jesucristo. Y ya me contarás un día de estos cuando allá nos encontremos, cuando ya no estemos limitados por tantos engaños a los que somos sometidos en este tiempo. Jeje.




Comentarios

  1. LO ÚNICO SEGURO E IMPERECEDERO ES JESÚS!
    Tienes toda la razón.

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    Respuestas
    1. Anónimo11:03

      Pero hay q tener una seguridad para no dejar gargos a nadie;es como conducir un vehículo imaginate si no tienes seguro...

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  2. Anónimo10:36

    Mis seguro son obligados;hoy es importante si no;no te pueses hipotecar;ellos responden;imaginate conducir son seguro....

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