Daisypath Anniversary tickers

SEÑALES ENTENDIBLES.

Las señales son indicativos de que algo está próximo a nosotros o están entre nosotros y algo a lo que nos acercamos, indicando, manifestando de algún modo que algo va a pasar inminente.

Opus Dei - "Y yo te pregunto a vos: ¿Vos, cuándo te encontraste con Jesús?, ¿Tuviste un encuentro con Jesús o lo estás teniendo ahora?"

¿Vos, cuándo te encontraste con Jesús?, ¿Cómo fue el encuentro con Jesús?, ¿Tuviste un encuentro con Jesús o lo estás teniendo ahora?

Estas preguntas de nuestro Francisco fueron dirigidas a los jóvenes durante la pascua de la juventud poco antes de la canonización de Juan Pablo II. Quien fue señal viva en la juventud de tantos que pertenecemos a esa siempre juventud del papa ahora Santo. Y que nos mantenemos jóvenes de espíritu con sus sucesores al servicio Petrino.

Anoche apenas si pude dormir, me fui a la cama justo despues de rezar, meditar un rato y dejar compartido esto en mi perfil de fb:
Foto: Cuando uno es feliz y se siente lleno, es una sensación parecida a la ansiedad, con una detonante que termina en plenitud y no en desesperación. Así me siento esta noche. Se q la lucha continuara mañana y q el del rabo vendrá a darme con toda su mala baba para dinamitar y que aborte mi fe. Pero las bendiciones q uno recibe son la garantia de lo q está por venir y muera yo esta noche si no merece la pena apostar la vida entera a la fe puesta en la persona de Jesucristo.  Me siento una vez más la niña amada, la hija pataletas q aún resistiendome me siento ganada y vencida con infinito amor por mi Creador, que me alimenta desde dentro y me da muestras de fidelidad con hechos.
Antes de acostarme me regocijo con mi ángel de la guarda en la presencia de saberme parte de mi Dios y de algo tan grande q no cabe explicación en nada q pueda crearse aqui y ahora. Me dice mi ángel, que siento lo q muchos otros antes q yo y ahora también sienten al ver la Verdad de la naturaleza de Cristo. 
No, no estoy sola, no estoy loca, es real, es palpable una vez más. Y siento más mia q nunca la expresión: ay de mi, si no anunciase el evangelio.
Mi ángel sonrie, es refrescante su risa, hoy en todo el dia no he notado su presencia. Abro la biblia mientras hablo en silencio con mi Señor y me sale Juan 1, 19-34.
Madre mía! Sí, cabe más gozo en mi corazón. Y no puedo más q lanzarlo aqui para q corra por este universo digital q llega más allá d lo q podria gritar hasta romperme las cuerdas vocales.
TU ERES EL CRISTO, TU ERES EL HIJO DE DIOS, TU ERES PARTE DE ESA DIVINIDAD TRINITARIA Y ESTAS AQUI Y AHORA RESUCITADO TU SANTO ESPIRITU ME ALIMENTA Y EN CADA EUCARISTIA TE ENTREGAS POR AMOR A MI Y POR EL PERDON DE MIS PECADOS. 
Si asi se siente uno en el cielo ni ea dificil conprender el... Muero porque no muero...
Cuando uno es feliz y se siente lleno, es una sensación parecida a la ansiedad, con una detonante que termina en plenitud y no en desesperación. Así me siento esta noche. Se q la lucha continuara mañana y q el del rabo vendrá a darme con toda su mala baba para dinamitar y que aborte mi fe. Pero las bendiciones q uno recibe son la garantia de lo q está por venir y muera yo esta noche si no merece la pena apostar la vida entera a la fe puesta en la persona de Jesucristo. Me siento una vez más la niña amada, la hija pataletas q aún resistiendome me siento ganada y vencida con infinito amor por mi Creador, que me alimenta desde dentro y me da muestras de fidelidad con hechos.


Antes de acostarme me regocijo con mi ángel de la guarda en la presencia de saberme parte de mi Dios y de algo tan grande q no cabe explicación en nada q pueda crearse aqui y ahora. Me dice mi ángel, que siento lo q muchos otros antes q yo y ahora también sienten al ver la Verdad de la naturaleza de Cristo. 

No, no estoy sola, no estoy loca, es real, es palpable una vez más. Y siento más mía q nunca la expresión: ay de mi, si no anunciase el evangelio.
Mi ángel sonríe, es refrescante su risa, hoy en todo el dia no he notado su presencia. Abro la biblia mientras hablo en silencio con mi Señor y me sale Juan 1, 19-34.
Madre mía! Sí, cabe más gozo en mi corazón. Y no puedo más q lanzarlo aqui para q corra por este universo digital q llega más allá d lo q podría gritar hasta romperme las cuerdas vocales.
TU ERES EL CRISTO, TU ERES EL HIJO DE DIOS, TU ERES PARTE DE ESA DIVINIDAD TRINITARIA Y ESTAS AQUI Y AHORA RESUCITADO TU SANTO ESPIRITU ME ALIMENTA Y EN CADA EUCARISTIA TE ENTREGAS POR AMOR A MI Y POR EL PERDON DE MIS PECADOS. 
Si asi se siente uno en el cielo no es difícil comprender el... Muero porque no muero...

     Me acosté como una niña agitada la víspera de reyes. Y me quedé dormida meditando precisamente en cuantas señales a lo largo de estos años desde mi juventud y aquel primer encuentro con Jesucristo he recibido para alentar mi fe y ayudarme a persistir. 
La última si has pasado por alguno de mis perfiles sociales ya la conocerás, después de casi tres años de parón laboral y de llamar a muchas puertas; de perder los nervios, de dar mil pataletas de esas que ya sabes que doy a diestro y siniestro... Decidí pararme frente a una señal que vi clara en mi camino. El Señor una vez más me decía que me detuviera, que dejara de fatigarme y correr delante de Él cansándome inútilmente. Con cariño infinito aunque hubo momentos que no comprendí, permitió la enfermedad en mi estos años que me llevaron a limites de los que llegué a pensar que no podría salir nunca.  En mitad del caos permitió que la crisis económica nos aplastara en casa, que Pepe tuviera que salir fuera y vivimos la separación familiar. Señales entendibles para alguien que ha tenido un primer encuentro con Jesuscristo, pero que se niega a perseverar. Porque hay una cosa muy cierta, y es que cuando te ves reflejado en las pupilas de Jesucristo, cuando le miras a los ojos una vez, algo cambia en ti para siempre y la libertad que te es regalada en ese momento es una responsabilidad que no siempre sabemos o queremos asimilar. A mi me pasa. Soy tan cabezona, tan melón, que pierdo el tiempo entrándole al trapo al enemigo y combatiendo con él que siempre está presto a aprovechar los momentos para arrebatarme la fe regalada por el Espíritu Santo. Siempre he sabido que cuando me detuviera y me limitara a esperar dejar a Dios hacer en mi vida sin mover un dedo, mi situación cambiaría y así ha sido una vez más. Estos últimos meses ya no he buscado trabajo, me he limitado a rezar y a pedir a mis amigos, como a ti que también lo eres que rezarais por Pepe y por mi para que encontráramos un trabajo que nos ayudase a vivir dignamente cubriendo las necesidades básicas. 
Pues bien, el jueves saliendo de mi voluntariado en las acogidas de cáritas de mi parroquia. Me encuentro con los voluntarios de la pastoral del enfermo que me preguntan como va la cosa, les digo lo que hay en la realidad de un país con tal porcentaje de paro y un barrio obrero. Comento que me dan mucha pena las personas que vienen porque se de primera mano por lo que están pasando. Y Manoli la coordinadora de grupo que no sabia en que situación laboral vivíamos Pepe y yo, me dice que acaba de dar el número a una conocida para cuidar  a una señora mayor que andaban buscándole compañía para las noches. Que era una pena no haberlo sabido antes y hubiese hablado por mi, que iba a hacerlo pero que no me podía ya garantizar nada. Lo vi tan claro como si me hubiese estampado a 120 contra una señal de stop pintada en un muro de hormigón. Sabia que ese era el trabajo que Dios había preparado para mi, me pidió mi numero pero los días pasaban y nada y ya la patita comenzó a decir: pataleta, pataleta. Pero yo sabia que caería el momento, la fe en Jesucristo es inconfundible; muy diferente es que nos hagamos los confundidos. 
El caso es que el domingo comienzo a trabajar.

Ya se que me enrollo mucho, paciencia, jeje. Anoche en uno de esos momentos de plenitud donde uno se puede sentir en una infinita intimidad con Dios, vi pasar estos años atrás, esos encuentros sucesivos con Él hasta llegar a este momento que acontece ahora en mi vida. Una vez más Jesucristo es fiel a la palabra que me dio aquella primera vez cuando le sentí hablarme y decirme que pese a quien era yo, a lo que me pudiera conocer a mi misma, Él nunca me abandonaría hasta llegar al conocimiento pleno del Padre y que siempre estaría cada vez que yo le implorara auxilio. 
Me pareció una locura transitable por el momento que vivía de adolescencia, hormonas, sometida al lugar de retiro a una especie de momento monte Tabor que se desvanecería al volver a la rutina y la velocidad de mis días... Los años, las experiencias vividas y su FIDELIDAD me han demostrado que no, que viví mi primer encuentro con mi Creador, con mi Dios, con el único que respeta mi dignidad y mi libertad hasta limites que yo jamás he conocido, ni he sentido por parte de nadie. Que sigue a mi lado, que seguirá hasta mi madurez absoluta y a quien nunca me cansaré de decir pese a mis pataletas que si alguna vez no quiero entender sus señales, me mande un rayo que me parta, porque eso sin ninguna duda será mucho mejor que vivir sin volver a sentirle.

El encuentro se fortalece, se vivifica en la relación continuada, en nuestra responsabilidad personal de ser fiel y constante en la medida que nos están siendo fieles y constante y juro por mi alma, que nadie es más fiel en este mundo que yo conozco que Jesucristo.


Comentarios

Entradas populares