NO ESCATIMAR GASTOS...


...CUANDO EL FIN ES EVANGELIZAR.

Foto: Dios y tus flaquezas...

Hace un par de días una hermana en la fe que conozco de este medio se dirigía a mi a través de un correo. Lo hacia para darme un tirón de orejas. Me pedía que publicase más en este blog, recordándome lo importante del servio al Espíritu Santo cuando Este nos da alguna Gracia para que compartamos. Me preguntaba si era consciente de la Gracia que Dios me da para escribir en este espacio y sí, aunque a veces somos conscientes es importante que de vez en cuando no los recuerden. Del mismo modo que en la vida de los que nos han precedido en la conversión, sus debilidades y faltas nos recuerdan que frente al pecado, la Gracia de Dios les bastó para llegar a la salvación.

Hoy mientras estaba en Caritas ayudando con mi presencia en las acogidas y aprendiendo, pensaba en la cantidad de cuentas que echa una al cabo del día para que cunda. Tenemos que calcular los euros de los que disponemos para llegar a fin de mes, las horas que tiene el día para dar a cada necesidad su tiempo, incluso tenemos que calcular las fuerzas, a mi me fallaban hoy, aún estoy débil, con fiebre que no me limpio del todo de esta infesta de virus que me tienen "engripá" desde hace más de un mes. Me preguntaba en mis adentros que demonios habrá visto Dios en alguien como yo para manifestarme su amor y no dejarme tranquila ni un solo minuto de mi vida desde que se quien soy y que soy suya. Y en mitad de ese barullo de estar atendiendo a los demás y debatiéndome en mi inquieto mundo interior, le oigo, esa vocecita burlona de mi ángel que aún cuando no me gusta lo que dice es como un bálsamo para mi. Me recordó algo de mi pasado, de quien era en mi adolescencia, de aquella revoltosa, rebelde y liberal muchacha que pedía siempre el don de discernimiento porque pensaba que saber diferenciar el bien del mal me haría siempre más libre. Y sí, en cierto modo así a sido, pero también soy más esclava de mis propias faltas, de mi pecado y de mis carencias. Recordaba como don Ángel mi guía espiritual de aquella época se reía conmigo y me decía que estaba loca por pedir aquel carisma al Espíritu Santo. Y sí, ahora entiendo porque me decía que con otros seis dones a pedir estaba siendo una imprudente por pedir precisamente el de discernimiento, me decía que ya sabría lo que valía si se me concedía. 
Ay Dios mio...ahora que me has abierto el oído, ahora que puedo elegir, ayúdame a ser fuerte y perseverar. Ayúdame a no escatimar gasto cuando se trate de trabajar para ti por los demás. Ayúdame a no mirarme el ombligo, a no pensar en mis comodidades, ni en mis miedos, ni en esas inseguridades que me bloquean. Ayúdame a no tener miedo a arriesgar, a improvisar sabiendo que Tú estás conmigo y en cada paso tu omnipotencia me precede.
Y si ves que me quedo in situ, mándame de nuevo algún herman@ que me de un tirón de orejas y me haga reaccionar.






Comentarios

  1. Si es un tirón de orejas decirte que debes compartir estas reflexiones, considéralo así. No sé si tienes tiempo, pero creo que puedes hacer mucho bien no dejándolas y haciéndolas, si no de forma diaria si con cierta frecuencia. Creo que todo aquello, como muy bien dices en la cabecera del blog, que sale del corazón bueno es beneficioso y hace bien.

    Darnos cuenta que todo depende del Señor es el primer paso para dejar todo nuestro ser en sus manos. Sí, me uno a tu oración: líbrame Señor de mi egoísmo y dame la fuerza de ponerme al servicio de los demás por amor.

    Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.

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