Daisypath Anniversary tickers

UN AMIGO SE VA. (RETAZOS)


     En casa la mañana ha amanecido un poco gris. Y no precisamente porque el temporal es de lluvia y silencios grises, no. Los domingos suelo hacerme un poco más la remolona en la cama desde que no trabajo. Es un pequeño placer del que desde hace muchos años no podía disfrutar y desde que estoy en casa lo cumplo a raja tabla, hago mis oraciones en la cama y cuando Pepe está es un placer levantarme y tener el desayuno listo y los niños ya colocados en sus cosas. Desde que mi hombre no está los enanos se levantan como todos los peques que en fin de semana se levantan pronto y entre semana dan la guerra. Ellos se sienten mayor con eso de prepararse los desayunos y estar "solos" en la casa, je, je. Yo les tiro un vistazo desde la cama y ellos tan panchos. 
    Hoy no ha sido así, casi me da un infarto cuando siento a Lucy gritar, me levanto de un salto de la cama y veo la situación. Intento que se calle para que Iván que está en el baño no lo vea, ya es tarde. Él está aguanto las lagrimas y preguntando si es el suyo. Definitivamente es el suyo, Halcón está en el jaula más tieso que un pato de goma. Lo primero que pienso es eso que la semana no podía empezar peor, más tarde me arrepentiré cuando me pare a meditar y piense en las situaciones que muchas familias enfrentan cada día realmente problematicas. Pero una quisiera poder evitar a sus hijos todo sufrimiento. En fin, saco al pobre pájaro  y con los niños llorando como si la muerta fuese yo, nos disponemos a enterrarlo. Fuera todo está de la lluvia empapado y el barro se nos pega a las zapatillas, la cosa va del mal en peor, ahora con las zapatillas de estar por casa como las botas del abuelo, todo es más gris. Hago un hoyo y le enterramos, no sin antes rezar. Mientras lo hacemos pienso en cuantas personas no mueren cada día sin recibir una sola oración y el alma se me empaña de un profundo dolor, ya somos tres llorando. Menudo cuadro, propio para una peli de melodrama, tiene todos los detalles. 
     Los laudes han sido entre llantos de los niños, bueno, Dios comprende, todos los problemas fueran esos, ni siquiera hemos colado las flores, me he dado cuenta cuando quitando los signos de la mesa no he tenia flores para llevarle al Cristo Rey de mi madre. Bueno, eso también lo entiende Dios. Mientras le intento explicar a mis retoños cosas acerca de la vida y la muerte y pinto el cielo lleno de mascotas que también nos esperan a nosotros ver llegar, recuerdo cuando yo era pequeña. Como a mis hijos, yo fui una niña a quienes mis padres siempre me tuvieron en contacto con la naturaleza, tenia mascotas de toda clase. Y me enfrente pronto a sus muertes, y nada de lo que pudieran decirme me consoló en aquellos momentos, el sufrimiento es así. Me duele saberlo y me alegra que mis hijos puedan vivir la experiencia después de todo. Se que les hará más fuerte, lo se. 
      Ahora ya están jugando en la calle con sus amiguitos y yo aquí  un poco mirando en el tiempo y recordando aquella que fui. Pienso en compartir esta experiencia contigo y recuerdo de mi infancia dos momentos duros pero que con la edad son hasta un poco divertidos de recordar. Cuando se murió mi primer perro. Hubo una canción que a mi me gustaba mucho y que canté durante varios días recordando a mi Dartacan. 


     Y otra canción que me gusta mucho y que se hizo muy popular en mi país desde que en la conocida serie de los 80 Verano azul, Chanquete, uno de sus protagonistas en la serie muere.  Creo que esa muerte ficticia la sufrimos todos los  que eramos niños por entonces. Estos son hoy mis retazos de hoy, puede que un poco tristes por el momento que se vive en casa, bueno, será otra anécdota familiar que recordar con el tiempo.
     Feliz semana.

Comentarios

  1. Que disgusto se llevan los niños Mento,en casa nos pasó igual con dos pececitos,se nos murieron a la vez.
    Se llamaban "trancas y barrancas",creo que les empachamos...como lloraba Xabier,mira ahora recordándolo casi se emociona...

    Un carñoso saludo amiga mia :)

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    1. Ay, es horrible, que mal lo pasan, pero bueno también maduran y es es importante.
      Un abrazo guapa.

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  2. Ay, los que se van.....que coraje....solo veo las ansias de eternidad ante estas perdidas...aqui todo es caduco y dá pánico quererlas tanto eh?...aisssss
    Si con los animalitos somos asi...como sentiremos con las personas????uf, se me encoje el corazón de ver a los niños sufrir asi......

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    1. Eso mismo pienso yo, lo mal que han de pasarlo aún cuando se enfrenten a la perdida de mis padres, pues estan criados en la misma casa como el que dice. Y mira que yo les hablo con frecuencia de la muerte y les cuento a donde vamos y porque estamos aqui ahora, per aún son pequeños. Es imposible protegerlos del sufrimiento :)
      Un abrazo.

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  3. ¿Sabes Mento, que Juan Pablo II dijo, al principio de su papado, en una entravista que quizás hubiera un cielo para los animales?
    Esto lo conté hace años en una charla a señoras y al final una se me acercó llorando emocionada a darme las gracias por aquellas palabras.
    Es bonito y muy del corazón lo que has escrito, es una suerte para tus niños tener una mamá como tú.

    Besitos, mento

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    1. Pues no veas las brocas que me llevo siempre con Pepe, al final me riñe porque como a él no le gustan los animales me culpa a mi de que los niños lo pasen mal cuando pasa una cosa de estas. Yo que se amiga, yo he llorado mucho por mis mascotas. Ya con Lucy nacida y todo se me murió Boof una podenca que me regalaron cuando vivía sola en Huelva. No veas como lloré. Me daba mucha penita y la lloré dias, todavia como ahora la recuerdo y se me saltan las lagrimas, y mi viejo y Pepe no paraban de regañarme como si fuera una chiquilla. Yo nunca he tenido ningún trauma por ello, todo lo contrario me ha ayudado estar rodeada de animales y creo que igual a los niños. Otra cosa es ser sentimental que lo soy un rato.
      Un beso.

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  4. Nosotros hemos tenido una experiencia verdaderamente dramática con nuestro pato, "PATI". Murió hará unas tres semanas, pero fue horrible, porque le empezaron a dar unos espasmos (parece ser que cogió una infección al beber agua contaminada por su propia caca)y además, sangraba por un ala, de uno de estos golpes que se dio al moverse violentamente, el caso es que lo teníamos en el baño, y salpicó todos los azulejos de sangre... aquello parecía una película de suspense. La verdad es que ha sido una experiencia tremenda, lo hemos pasado muy mal, no quiero tener más animales en casa, a no ser que puedan estar en un jardín grande. De mis hijos, la que peor lo ha pasado ha sido victoria, once años, estaba llorando a todas horas. Pobrecilla, pero no escarmientan, ya están pensando en comprar otro animal... conmigo, que no cuenten.

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    1. Tú no sabes como te entiendo. Este pájaro que se nos ha muerto fue un numerito tres noches antes. Estaban los dos amaestrados y los niños los tienen sueltos por casa cuando cerramos la puerta y no está el gato dentro. Pues me doy cuenta que hay sangre en el sofá. Era de Halcón. Tenia la anilla de la pata clavada y esta casi cortada, se había puesto con el pico a intentar quitarsela y tenia casi la pata colgando. Enseguida saqué las tenacillas de la caja de herramientas de Pepe para intentar cortar la anilla, pero viendo que no podía y que la pata se iba a terminar de cortar, pensé cortarla de un tajo por lo sano. Puse a Lucy a calentar un cuchillo en la vitro para quemar y cauterizar la hemorragia, por suerte no hizo falta cortar porque corté la anilla y luego quemé toda la herida que se había provocado. Pero creo que ya había perdido mucha sangre. Parecía que estaba bien, pero a los dos días amaneció muerto. Tú no sabes la que yo pasé esa noche para curar al pájaro así con mis hijos gritando y sola en casa. Porque vivimos en el campo que si no me mandan los vecinos a la guardia creyendo que estoy matando a uno de los niños. Y eso, sales de una y ellos ya piensan en otros. Yo al final siempre cedo por que me gustan, pero luego los marrones gordos me tocan siempre a mi, que le vamos a hecer, yo digo que son los extras de ser madre.
      Un abrazo guapa.

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