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LOS DOS BURRITOS.

Esta mañana despues de rezar laudes, le hice una pregunta al Señor: ¿como puedo ser fiel a mis convicciones, como sin apartarme del proyecto que tienes para mi, como ser sosten, ser apoyo para quien pudiera necesitarlo,como puedo yo hacer eso Señor siendo como soy imperfecta y tan poquita cosa?
Y Jesucristo fiel siempre a su promesa, encuentra el modo de hablar a este duro corazón de piedra y a esta tan cuadriculada cabeza mia. ¿Como? Como un padre intenta hacer llegar un mensaje a una hija pequeña, con un simple y sencillo cuentecito.

Erase una vez una madre - así comienza esta historia encontrada en un viejo libro de vida de monjes, y escrita en los primeros siglos de la Iglesia -. Erase una vez una madre - digo - que estaba muy apesadumbrada, porque sus dos hijos se habían desviado del camino en que ella los había educado. Mal aconsejados por sus maestros de retórica, habían abandonado la fe católica adhiriéndose a la herejía, y además se estaban entregando a un vida licenciosa desbarrancándose cada día más por la pendiente del vicio.

Y bien. Esta madre fue un día a desahogar su congoja con un santo eremita que vivía en el desierto de la Tebaida. Era este un santo monje, de los de antes, que se había ido al desierto a fin de estar en la presencia de Dios purificando su corazón con el ayuno y la oración. A él acudían cuantos se sentían atormentados por la vida o los demonios difíciles de expulsar.

Fue así que esta madre de nuestra historia se encontró con el santo monje en su ermita, y le abrió el corazón contándole toda su congoja. Su esposo había muerto cuando sus hijos eran aún pequeños, y ella había tenido que dedicar toda la vida a su cuidado. Había puesto todo su empeño en recordarles permanentemente la figura del padre ausente, a fin de que los pequeños tuvieran una imagen que imitar y una motivación para seguir su ejemplo. Pero , hete aquí, que ahora, ya adolescentes, se habían dejado influir por las doctrinas de maestros que no seguían el buen camino y enseñaban a no seguirlo. Y ella sentía que todo el esfuerzo de su vida se estaba inutilizando. ¿Qué hacer? Retirar a sus hijos de la escuela, era exponerlos a que suspendidos sus estudios, terminaran por sumergirse aún más en los vicios por dedicarse al ocio y vagancia del teatro al circo.

Lo peor de la situación era que ella misma ya no sabía qué actitud tomar respecto a sus convicciones religiosas y personales. Porque si éstas no habían servido para mantener a sus propios hijos en la buena senda, quizá fueran indicio de que estaba equivocada también ella. En fin, al dolor se sumaba la dura y el desconcierto no sabiendo qué sentido podría tener ya el continuar siendo fiel al recuerdo de su esposo difunto.
Todo esto y muchas otras cosas contó la mujer al santo eremita, que la escuchó en silencio y con cariño. Cuando terminó su exposición, el monje continuó en silencio mirándola. Finalmente se levantó de su asiento y la invitó a que juntos se acercaran a la ventana. Daba esta hacia la falda de la colina donde solamente se veía un arbusto, y atada a su tronco una burra con sus dos burritos mellizos.
-¿Qué ves? - le preguntó a la mujer quien respondió:
-Veo una burra atada al tronco del arbusto y a sus dos burritos que retozan a su alrededor sueltos. A veces vienen y maman un poquito, y luego se alejan corriendo por detrás de la colina donde parecen perderse, para aparecer enseguida cerca de su burra madre. Y esto lo han venido haciendo desde que llegué aquí. Los miraba sin ver mientras te hablaba.
-Has visto bien - le respondió el ermitaño-. Aprende de la burra. Ella permanece atada y tranquila. Deja que sus burritos retocen y se vayan. Pero su presencia allí es un continuo punto de referencia para ellos, que permanentemente retornan a su lado. Si ella se desatara para querer seguirlos, probablemente se perderían los tres en el desierto. Tu fidelidad es el mejor método para que tus hijos puedan reencontrar el buen camino cuando se den cuenta de que están extraviados.
Sé fiel y conservarás tu paz, aun en la soledad y el dolor. Diciendo esto la bendijo, y la mujer retornó a su casa con la paz en su corazón adolorido.
por Mamerto Menapace, publicado en Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande

Te doy gracias Señor por estas lección de humildad, te pido por los mios, estos a los que me encomiendas ayudar, te pido fidelidad, paciencia, te pido una dote de perseverancia Señor, para hacer siempre tu voluntad aunque me duela.

Comentarios

  1. Belén8:13

    Para reflexionar Mento,gracias.

    Un cariñoso saludo amiga.

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  2. Preciso, precioso y necesario, yo también te lo agradezco y me uno en la oración, por tí y desde luego también por mi. BESOTES a super Mentito. jejeje.

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  3. Belén me siento muy afortunada cuando en la oración el Señor me envia siempre algo de algún modo me lo hace llegar para que reflexione y elija. Esa paciencia que siento del Señor por mi y con la ternura que me trata cuando no me entero y me lo repite una y otra vez, me ayuda mucho a reflexionar y a que mi oido se abra gracias a su trabajo.
    Me alegro de que de algún modo eso tambien pueda llegar a vosotro@s.
    Un beso guapa.

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  4. Verdad Arcen que es muy bonito el cuento? A mi me fascina el Señor, en modo en que puede ser amigo, padre, esposo, los metodos que utiliza con cada uno para hacernos ver lo mucho que nos ama. Desde luego es para reflexionar no solo el tema del cuento, si no como nos lo hace llegar. Porque a cada uno nos hace llegar al dia un montón de cosas que desvelan su presencia.
    Y la Mentito hoy se ha levantado con la pata izquierda la mu burra, mira que hasta pega aqui decir eso, jajajaja, el chico se ha levantado con un berrinche de esos que crispan hasta a los que poseen nervios de acero. Imagina como me ha dejado a mi que estoy echa un trapito en ese acpecto, hay hermano reza que falta me hace.
    Un bezaso.

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  5. Muy bella reflexión.
    Gracias!
    Saludos en Jesús y María.

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  6. Gracias Maria.
    Un abrazo.

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  7. Me ha encantado la comparación. Muy grafica y muy tierna

    Y ya me deja comentar¡¡¡ (creo,voy a darle al botón de "publicar comentario" a ver si sale)
    Que tengas genial sábado

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  8. Pues si, si que sale, wou! Jaajajaaja!
    Hoy si , tenemos un sabado de fiesta, estamos de cumple, mi viejo sopla hoy velitas. Y mañana tambien estamos de fiesta, mi ciudad está en Romeria, es la Romeria de Valme. Asi que tengo el fin de semana completito.
    Un beso Mirian.

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