RETAZOS DE MIS RECUERDOS, DE AQUELLO QUE VIVÍ.

AL RICO COPETE DE ACEITE Y AZUCAR!!!

Recuerdos  ( pan con aceite y azúcar) Pan de espelta y pan de centeno con madre

Esto si que son recuerdos y los demás tonterias...

¿Quién de vosotros, los que pasamos la treintena o estamos en ella, no nos hemos criado comiendo los copetes de pan, con aceite y azucar de nuestras abuelas? Madre mía, siento como un nudo en la garganta. La boca seca. Cierro los ojos, y pueda verla como si anoche antes de acostarme se hubiera despedido de mi con la bendición y un beso: ¨que sueñes con los ángelitos¨. Su olorcito a madre y a Henno de Pravia...
No quiero abrirlos ojos, ni puedo...
Ahora siento las risas, las travesuras en susurros, movimientos de aqui para allá en la penumbra. Estoy en el sobarao de la casa del pueblo de mis abuelos. El suelo está lleno de colchones y los primos intentamos alargar el día entre juegos silenciosos cuando los mayores ya nos han mandado a dormir en todos los idiomas.
-¿Carlitos eres tú?
-Soy yo. -Dice Esperanci.
- Hay prima que me pisas los pelos.
Miguel, que es mayorcito nos riñe, y los tres: Carlos, Esperanci y yo nos reimos. Francisco Javier ha dejado de roncar y gruñe: - Os callais o se lo digo a mamá.
Por fuerza tengo que abrir los ojos, mis hijos me piden que les ponga la escalera de la piscina


Entonces amaneciamos con un buen vaso de leche y la dedicacción de la abuela que tenia preparado aquellos copetes tan ricos o aquellos molletitos de pueblo con su harinita que te llenaban las manos. ¿Y que me decis del pan frito o rebaná como se llaman en otros pueblos?

Me gustaba amanecer con el canto de los canarios de mi abuelo. Tenia una habitación muy grande al fondo de la casa, junto al corral, era su aficción. Su minusvalia, tenia una pierna cortada y  pasaba en  su carrito muchas horas cuidando sus canarios.
Las escaleras del soberao eran de obra, pintadas de colorete. Comenzabamos a bajar, el olorcillo a café y tostadas...
La escalera terminaba en la cocina de abuela. Los mayores se preparaban en el comedor, pero los niños nos quedabamos sentados en los escalones de la escalera y la abuela nos entretenia a la vez que nos daba a cada uno nuestro desayuno. Siempre alegre, siempre con una sonrisa a pesar de sus enfermedades...
Nos hacia el manco, el loco, cantidad de figuretas nos contaba historietas y nos hablaba de Dios.

¿Qué no daria yo por volver solo una mañana a sentarme en aquel escalón y ver a mi abuela, pelear con mis primos a codazos por el que nos parecia el mejor de los poyetes. Volver a tomar aquel copete de pan con azucar y aceite que jamás con tanto amor me volverá a ofrecer nadie?

Ahora Pepe se rie de mi. Me dice que estoy preciosa llorando y que me sacaria una foto para colgarla tambien. Encima. Claro como el pasa ya los 40, sus recuerdos le fallan más que los mios.
Bueno, vale, tambien cuenta que yo soy una sentimental empedernida. ¿Si no, de donde se alimentaria mi depresión?...




Comentarios

  1. Eres muy descriptiva, gracias por compartir.
    ¡Feliz día de la Sma. Trinidad!
    Gracias.

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  2. Que bueno que compartas esos recuerdos con nosotros,leyéndote me ha entrado añoranza.

    Espero que te encuentres mejor.
    Un cordial saludo.

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  3. Gracias.Me hiciste recordar... los mejores momentos de mi infancia fueron los que pasé en la casa de mi abuelo en el pueblo...¡Que tiempos!
    Un abrazo.

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  4. Gracias por pasar a verme todos los dias.
    Con vosotras compartiria toda mi vida. Eso son de los mejores recuerdos que tengo. Con todos los primos y las tardes de siesta sin dejar descansar a los mayores. Mis padres eran muy hippy y habia que verlos llevando al rio a mas de 20 niños de todas las edades. Ahora me parece una locura, todos los veranos se ahogaban niños en el rio, pero mi padre debia de ser bueno en eso, muy bueno, llevaba un colegio y a ninguno le pasó nunca nada. que etapa tyan bonita, ya no se juntan familias tan grandes. Claro que eso quitando la de Militos,ja,ja.

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  5. Esos recuerdos de la casa y los abuelos, nos hacen vivir de nuevo, son un remanzo en esta vida tan agitada. Un abrazo Martha.

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  6. Pues si Martha, ahora apenas si tenemos tiempo para la familia y ademas, como cada vez son de menos integrantes. Ya nada se parece a las de antes cuando invadiamos al completo las casas de los abuelos y parecia aquello una fabrica de chiquillos.

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  7. UN HONOR EL VISITAR TU BLOG DESDE JAEN UN ABRAZO Y FELIZ SEMANA

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